Las asociaciones bodegueras descartan aceptar un precio mínimo para la vendimia, tal y como propondrá hoy al menos la Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR), que planteará fijar en una horquilla de 75 céntimos el kilo de uva como reconocimiento al esfuerzo realizado estos años por los viticultores con la reducción de rendimientos pactada para mejorar la calidad. Las dudas sobre la legalidad de la propuesta será la principal razón que expondrán las asociaciones bodegueras para rechazarla, al tiempo que consideran que poco se puede hacer para esta vendimia, pero que ven en la limitación de la producción (un nuevo recorte de rendimientos) una medida necesaria para equilibrar la demanda y la oferta de cara al 2010.
De hecho, las bodegas familiares de Provir presentaron en julio una propuesta para reducir al 80% los rendimientos amparables y dejar el 20% en reserva para una posterior calificación ya para esta campaña «ante la que se veía venir», explica Juan Carlos Sancha, vocal de la asociación. «Nadie nos hizo caso -continúa-, y, aunque es cierto que había poco tiempo, ante una situación crítica debemos ser capaces de tomar decisiones». Provir escuchará hoy las propuestas del sector productor, aunque considera que «poco o nada se puede hacer ya para esta vendimia». «Hay que reconocer -agrega- el esfuerzo que han hecho los viticultores estos años, aunque también es cierto que las bodegas no lo están pasando nada bien y lo que está claro es que un derrumbe de precios no conviene a nadie».
José Luis Benítez, gerente del grupo Rioja, la organización bodeguera mayoritaria, da por sentenciadas también las circunstancias de esta vendimia: «Escucharemos al sector productor y estudiaremos las medidas que sean posibles», señala. Benítez indica que «por nuestra parte recomendamos a nuestros asociados que actúen como siempre, con lógica y con cabeza, porque, insisto, el derrumbe de precios no conviene a nadie, pero está claro que hay un exceso de oferta sobre la demanda y que tira del precio hacia abajo como sucede con el vino embotellado».
Benítez si avanza que «no es posible determinar ni asumir un precio mínimo, entre otras cosas porque no tenemos nada claro que sea legal y porque no es la función de la Interprofesional». El gerente de la principal organización bodeguera sí quiso dejar claro que «la Interprofesional es el mejor instrumento que tenemos para recuperar el equilibrio y así lo hemos visto estos años en que Rioja ha ido bien y otros no tanto».
Por su parte, Íñigo Torres, gerente de las bodegas de ABC, insiste en que «todos sabemos que es un inviable fijar una propuesta de precios» y señaló que «vamos a escuchar las propuestas de los productores y tratar de equilibrar cuanto antes la oferta y la demanda en el mercado del vino». La Junta Directiva de la Interprofesional, tal y como informó ayer Diario LA RIOJA, se reúne hoy con carácter de urgencia a petición de varias organizaciones del sector productor ante el temor a un desplome de los precios de la uva.
Petición de compromiso
La rama productora exige a la comercial que «asuma responsabilidades» tras haber aceptado un plan a cuatro años para la eliminación de excedentes y contención de los rendimientos, aunque consciente también de que son pocas las cosas que se pueden hacer para este vendimia y pensando en las próximas sin descartar a priori una nueva reducción de rendimientos, pero con compromisos bodegueros.