Los alumnos de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial de Logroño comenzarán el curso, como en el resto de La Rioja, el próximo día 8, pero finalizarán sus clases el 23 de junio y no el 22 como está establecido para toda la comunidad. Al menos, ésa ha sido la decisión final de la Consejería de Educación, que ha tenido que sopesar sobre si adelantar el inicio del curso escolar o retrasar el final para incorporar el 10 de junio como festivo en el calendario escolar municipal del curso 2009-2010.
De esta forma, según explicó Rafael Federío, director general de Ordenación e Innovación Educativa, se adapta el calendario escolar a la festividad de San Bernabé, que prevé días no lectivos el 9 de junio (Día de La Rioja), 10 de junio y 11 de junio (San Bernabé).
El Consejo Escolar Municipal, que puede fijar seis días festivos en la capital, propuso el pasado mes de junio que los alumnos de la capital disfrutasen de la semana natural de San Mateo, los días 21, 22, 23, 24 y 25 de septiembre, además del 11 de junio. Entonces, también solicitaron a la Consejería de Educación que les permitiera designar un séptimo día festivo para que el 10 de junio, jueves, fuera no lectivo. Para recuperar la jornada, el Consistorio planteó que las clases comenzaran un día antes, el 7 de septiembre.
Tras sopesar la propuesta, el Gobierno de La Rioja ha decidido retrasar un día el final del curso. Un dictamen que, de acuerdo con la información facilitada por Rafael Federío, a finales de julio ya fue notificada a los centros escolares de Logroño y al Ayuntamiento de la capital y que, de momento, no ha recibido respuesta «ni a favor ni en contra».
Desde la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Centros Públicos de La Rioja (FAPA), su vicepresidente, Jesús Ángel Escobar, sostiene que este colectivo, en principio, está de acuerdo con declarar festivo el 10 de junio, pero «somos de la opinión de que el curso no acabe un día más tarde, sino de que empiece un día antes», en definitiva, de que los alumnos de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial hubieran iniciado las clases el día 7.
Escobar entiende que hubiera sido «más lógico» empezar un lunes, dado que en las familias en las que trabajan el padre y la madre «es más normal que sean semanas completas». Considera además que las jornadas del final del curso «son días de menos rendimiento» al coincidir con los últimos exámenes. «Los alumnos entendemos que sacan más partido y mayor rendimiento empezando antes que terminando más tarde», subrayó.
Inicialmente, FAPA-Rioja solicitó que el 29 de enero, Santo Tomás de Aquino, fuera lectivo, pero como los profesores no estaban de acuerdo apoyaron la celebración de esta festividad.