Ante la próxima sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, Pedro Sanz afirmó que tiene la sensación, «pensando mal, que a veces aciertas, que están planteándose una situación de sospecha, de chantaje, de manipulación, de querer influir en el Tribunal Constitucional para que ese Estatuto sea constitucional».
Según el presidente riojano, de esta forma se contribuiría a la «discriminación y la desigualdad de otros territorios de España» y advirtió de que el Estado autonómico «se puede caer por la borda por intereses políticos partidarios, para ir en contra del poder judicial, que es la garantía y los árbitros de esa búsqueda de la igualdad».
No obstante, el jefe del Ejecutivo lanzó un aviso: «No me van a tapar la boca, ni nos van a callar» porque «ocurra lo que ocurra con el Estatuto de Cataluña pediremos que nuestro Estatuto contribuya a corregir, si se produce una situación de discriminación y de desigualdad».
Detalló en este sentido que «no saldremos con las armas a la calle» sino que «utilizaremos el Estado de Derecho y los cauces institucionales y políticos para que el Estatuto de La Rioja, una vez conocido el de Cataluña, contribuya a hacer que los riojanos seamos ciudadanos de primera, y no nos sintamos discriminados».
Escuchas ilegales. En su repaso de la actualidad política y en respuesta a preguntas de los periodistas, el presidente del Gobierno de La Rioja afirmó que la posibilidad de que personas de su partido, el PP, estén siendo espiadas de forma ilegal es algo que «entra en la miseria de los políticos y la política, que hay mucha».
Afirmó que la existencia de esas presuntas escuchas telefónicas, que denunció la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, «es algo en lo que ni entro ni salgo».
«A mí me preocupan los problemas de los ciudadanos y las otras cosas las dejo totalmente al margen, no entro ni en el aborto, ni en los crucifijos, ni en otro tipo de historias que quieran desviar la atención», concluyó el presidente del Ejecutivo riojano.