La pintura regresa a Torrecilla. La segunda edición del Simposio Internacional de Arte Contemporáneo 'Torrefactum'09' reúne a partir de hoy en el corazón de Cameros a 21 artistas de ocho nacionalidades distintas, que intercambiarán experiencias y trabajarán cara al público hasta el 1 de agosto. El encuentro, organizado por la Fundación Beatriz Arbelo, cuenta este año con la colaboración de los museos Würth y Vivanco e incluirá además de los talleres de pintura, exposiciones, debates y conciertos encaminados a convertir Torrecilla en foco cultural durante estos días de verano.
Coordinados como hace un año por los pintores logroñeses Carlos Corres y Carlos López Garrido, los artistas participantes en esta ocasión son el chino Shen Jingdong, el alemán Peter Hrubesch, el argentino Abel Robino, el belga David de Graef, las francesas Alexandra Debodjoya y Tamara Hauvuy, las italianas Camilla Rossi y Silvia Beltrami, las rumanas Draga Irina Popa y Diana Coanda, los españoles Alfonso Sánchez Luna, Javier Jaén, Vicente Pastor y César Barrio y los riojanos Julio Sarramián, Diego Sáinz, Mamen Urquía, José Antonio Olarte, Álvaro Domínguez, Daniel Tudelilla y Mercedes González de Garay.
«Esta reunión de artistas -explica José Antonio Carro, presidente de la Fundación Arbelo- tiene por objetivos la convivencia y el contraste de experiencias y técnicas».
También se celebrarán dos sesiones especiales de trabajo dirigidas por Juan Díaz y David Rodríguez Caballero, así como dos mesas redondas con el arte y las letras como tema de debate. Los ponentes serán el arquitecto Antonio del Castillo, los profesores de Filología Miguel Ángel Muro y Pablo del Barco, el profesor de Cine y Literatura Bernardo Sánchez, el escritor y pintor Octavio Colis, el artista y escritor Abel Robino, el poeta, ilustrador y músico Enrique Cabezón y, como invitado especial, el cantautor y pintor Luis Eduardo Aute.
El programa incluye cuatro conciertos de música clásica, jazz y zarzuela.
Torrefactum también quiere seguir mostrándose como escaparate turístico de La Rioja en general y de Cameros en particular. De ahí que este año sus actividades recorran sedes diferentes a la de la Fundación Arbelo en Torrecilla, como los museos Würth y Vivanco y la localidad de San Román.
Pero el objetivo principal de esta iniciativa es el acercamiento del arte al público en general para amplificar su papel cultural y contribuir a su mayor difusión social. La pintura regresa a Torrecilla y con ella un intento por dinamizar culturalmente el verano riojano.