Los alumnos de la Universidad de La Rioja se enfrentarán el próximo septiembre a los últimos exámenes de recuperación previstos para este mes. Esta convocatoria extraordinaria y ya tradicional, a partir del próximo curso escolar será sustituida por otra similar (con el objeto de recuperar materias suspensas) pero emplazada en el mes de julio. Se trata de una medida 'puente' para que, a partir del curso 2010-2011 el calendario de la UR se pueda adaptar totalmente a las exigencias del Espacio Europeo de Educación Superior.
José Ignacio Extremiana, vicerrector de Ordenación Académica, asegura que este paso intermedio «era necesario» para lograr que el curso 2010-2011 comience «en torno al 5 de septiembre, en vez de a finales de mes, como hasta ahora se ha hecho siempre».
Los cambios inminentes no modifican el inicio del próximo curso universitario, que está previsto para el 28 de septiembre con la inauguración oficial. Al día siguiente, darán inicio las clases.
La sustitución de los exámenes de septiembre por unos similares en julio trae aparejado, además, una larga lista de cambios. El calendario universitario, a partir del curso 2010-2011, presentará una fisonomía totalmente distinta al tradicional.
Por ejemplo, al iniciarse el curso a comienzos de septiembre, y no a finales, las pruebas de febrero se adelantarán hasta enero (nada más volver de las vacaciones navideñas) y las clases teóricas de ese primer cuatrimestre podrán terminar antes de las fiestas de Navidad. De la misma forma ocurrirá con el segundo cuatrimestre, cuyas clases concluirán en mayo para que sus exámenes puedan finalizar alrededor de San Bernabé, según calcula la UR.
«Alumnos beneficiados»
«Creemos que la medida va a beneficiar a los alumnos, ya que toma la referencia del calendario de otros países y favorece la movilidad», asegura Extremiana. «Además, otra ventaja es que, cuando llega julio y pase la convocatoria extraordinaria, ocurra lo que ocurra, todos los alumnos sólo tendrán que pensar en el curso que viene y dispondrán de vacaciones», añade. La única 'pega' que Extremiana encuentra es que «se ha constreñido un poco el periodo de exámenes», aunque asegura que el calendario es lo suficientemente amplio como para que los alumnos afronten las pruebas de manera cómoda.
«Ha habido reuniones con los directores de departamentos, estudiantes, la Consejería. y todos nos han emitido sus sugerencias, especialmente los estudiantes, que se han tenido en cuenta. En la propuesta definitiva que ya presentamos se han aprobado los cambios sin dificultad», incide Extremiana.
Mientras, para la próxima Selectividad no se esperan grandes cambios y las fechas, de momento, se mantendrán, aunque lo más probable es que la segunda convocatoria también tenga que adelantarse un poco para sincronizarse al calendario universitario del curso 2010-2011.