La biotecnología es el empleo de células vivas para la obtención y mejora de productos útiles, como los alimentos y los medicamentos. Dicho de otra manera: la biotecnología permite aportar soluciones novedosas basadas en las ciencias de la vida para detectar y resolver problemas en múltiples sectores industriales. Desde el punto de vista social tiene un gran impacto en la calidad de vida y en la protección del entorno, reduciendo los daños ambientales y favoreciendo el ahorro energético de industrias textiles, papeleras o químicas. En definitiva, la panacea a la que muchos expertos y científicos dotan de un poder incalculable pues la ven como una ciencia que podría resolver gran parte de los problemas que están acuciando al ser humano en esta primera década del siglo XXI.
Sabido es que la salud y la calidad de vida son cuestiones de vital importancia para las que los hombres han puesto a largo de la Historia todos sus recursos y capacidades. La biotecnología se presenta como una ciencia idónea para la conquista de nuevos territorios en el ámbito de la salud (cura del cáncer, SIDA...) y de la sociedad (ausencia de hambrunas, mayor calidad de vida...).
Asimismo, la biotecnología también está suponiendo un factor económico determinante por el potencial innovador que pueden alcanzar las empresas que dediquen a este término dinero, esfuerzo, recursos y un aspecto inherente al emprendedor, la valentía para iniciar nuevas aventuras.
Los gestores de la biotecnología aseguran que el empresario debe conocer las diversas iniciativas que se están desarrollando desde la administración europea, nacional y regional; debe estar en disposición de cambiar su mentalidad, de saber que en un mundo globalizado la unión entre empresas regionales del mismo sector puede generar patentes y por lo tanto beneficios a nivel mundial; en definitiva que el siglo XXI ya está aquí y existe una nueva vía de desarrollo empresarial que exige lo que se conoce como 'time to market' o llegar a tiempo con una solución.
Porque en la actual situación financiera, donde el dinero líquido escasea, la Unión Europea, España y La Rioja han fijado sus inversiones en la I+D+i, y la biotecnología cuenta con recursos importantes ya que a medio plazo las empresas pueden generar retornos económicos relevantes.
La biotecnología se considera una herramienta clave en el apoyo a las estrategias de la UE para la competitividad y el crecimiento, la creación de empleo y el desarrollo sostenible. Y aunque por el momento los datos sobre esta actividad son ciertamente escasos, el informe 'Consecuencias, oportunidades y retos de la biotecnología moderna para Europa', publicado por la UE, supone la primera evaluación minuciosa de la contribución que está teniendo la biotecnología para los objetivos de las principales políticas económicas que se ha fijado Bruselas.
Como se explica en este documento, la biotecnología moderna representa el 1,69% de la economía de la UE, comparable a otros sectores de importancia trascendental como la agricultura (1,79%) o la industria química (1,95%). Además, los expertos que han redactado este informe consideran que la biotecnología impulsa la competitividad de las empresas europeas, mientras que el alto grado de formación necesaria para trabajar con aplicaciones biotecnológicas está generando la creación no sólo de nuevos puestos de trabajo sino de escenarios laborales mejores.
Campos de actuación
La medicina y atención sanitaria; la producción primaria y agroalimentación; y los procesos industriales, energía y medio ambiente son los tres grandes campos en los que la biotecnología muestra todo su potencial. Sin embargo, la política innovadora de La Rioja está desarrollando programas preferentemente destinados a la segunda área por motivos obvios ya que esta región cuenta en este sector con un tejido empresarial importante.
Pero la biotecnología en el sector alimentario no solamente está dirigido al polémico asunto de los organismos modificados genéticamente. El informe de la Unión Europea refleja que la modificación genética es un leve epígrafe de un programa biotecnológico amplísimo. En agroalimentaria se utiliza la biotecnología de múltiples maneras; por ejemplo, en La Rioja, para la mejora de los vinos, para el diagnóstico de alimentos o incluso para el uso de enzimas que garantizan una mejor conservación de productos enlatados.