Miembros de la la asociación hostelera "Arbacares" durante la rueda de prensa./ENRIQUE DEL RÍO
El vicepresidente de la asociación hostelera "Arbacares", Enrique Arévalo, ha exigido hoy al Ayuntamiento de Logroño "un cambio de rumbo y de actitud" con el sector hostelero, que se siente "discriminado y abandonado" por el actual equipo de Gobierno.
Arévalo, junto a otros miembros de la Junta Directiva, ha analizado en una conferencia de prensa la gestión municipal con el sector desde el comienzo de la legislatura y ha dicho que el balance "no puede ser más negativo".
Según Arbacares, "la legislatura comenzó con un problema serio, al permitir el nuevo equipo de Gobierno -PSOE/PR- instalar nuevos locales e incorporar setenta nuevas licencias", que han incrementado, ha dicho, "la saturación" y que, además, "no respetan la distancia de los cien metros entre uno y otro establecimiento".
Otro problema que Arbacares tiene pendiente con el Consistorio de Logroño está relacionado con la modificación de la Ordenanza de ruidos que permita cambiar la actual, que es "excesivamente" rigurosa, ha añadido el vicepresidente.
Ha recordado que la nueva legislación nacional en materia de ruidos exige modificar esta Ordenanza, que "ni si quiera llega a aplicarse por lo escandaloso de sus sanciones, ya que a partir de 5 decibelios -por encima de lo permitido- se plantean multas de 12.000 euros y cierre de locales".
Arbacares pide el Ayuntamiento que apruebe la modificación de esta Ordenanza porque, además de "rigurosa", ha explicado Arévalo, "va a clarificar la situación para el sector de noche, que está sufriendo especialmente el rigor de esta normativa".
Otra de las demandas de Arbacares al Ayuntamiento es una nueva ordenanza de terrazas, que permita a los establecimientos "competir mejor con las terrazas de las grandes superficies".
Según Arévalo, el borrador presentado es "más restrictivo que el que había anteriormente y, lejos de ampliar la actividad, prácticamente la restringe". En promoción hostelera, Arbacares lamenta que el equipo de Gobierno "no ha hecho nada" desde el comienzo de la legislatura.
"Todos sabemos -ha asegurado- cómo acabó Logroño Vivo", la entidad creada y formada por varias asociaciones para dinamizar el comercio de la ciudad.
Para Arbacares, ha subrayado Arévalo, esta entidad "sólo incluyó a la hostelería para dar el plácet a las propuestas que había de competencia desleal: tipo carpas, a lo que Arbacares se opuso y no se le concedió ayuda alguna por el Ayuntamiento".
Arévalo ha calificado de "impresentable y discriminatorio que el Ayuntamiento no ayude a los hosteleros y sólo lo haga a los que pertenecen a asociaciones comerciales", por lo que ha informado de que si esta situación no se resuelve, lo pondrá en conocimiento de la Defensora del Pueblo.