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Economía

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El número de bajas laborales por cada 1.000 asalariados también disminuye el 9% en el 2008
29.03.09 -

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La Seguridad Social gasta en un año el 5% menos en incapacidades temporales
El gasto anual de la Seguridad Social por enfermedades que impiden eventualmente a los asalariados asistir a su empleo cayó el 5% en el 2008. Determinados sectores apuntan a que es la delicada situación del mercado laboral y la incertidumbre sobre su futuro las que provocan que los trabajadores acudan con fiebre o malestar a la empresa mientras que antes se quedaban en casa. La Seguridad Social desmiente esta teoría. El director general del Instituto Nacional del área, Fidel Ferreras, afirma que la reducción responde a las medidas aplicadas desde el 2004, cuando el coste subió el 14,5%.
La incapacidad temporal (IT) es la prestación que cubre esas contingencias. En el 2008, su coste rondó los 3.420 millones, 167 menos que la factura del 2007. Pero la mejora de las cuentas ya había comenzado meses antes de que se detectara la crisis, subraya Ferreras. En el 2007, se consiguió la estabilización del gasto con un descenso del 0,83% y de 28,37 millones, en relación con el ejercicio anterior.
La IT es una prestación peculiar sujeta a inmediatez y automaticidad en su reconocimiento y pago, gestión intervenida por varios agentes, mantenimiento del salario (al cubrir en muchos casos la empresa la retribución del trabajador) y a un diagnóstico médico difícil de objetivar. A ello se suman los Servicios Públicos de Salud (SPS) con listas de espera y masificación de las consultas primarias que alargan y encarecen los procesos. Todo esto, unido a cierta relajación social y profesional en su aplicación, provocó la elevación desmesurada de su coste hasta que en el 2004 la Seguridad Social se vio obligada a adoptar una serie de medidas encaminadas a mejorar la gestión y las normas establecidas. Un objetivo fundamental fue incrementar la coordinación con los SPS. Los cálculos oficiales sitúan en 5.189 millones el coste del 2008 si no se hubieran aplicado 'correcciones'.
El 35,5%, apto
La administración no tuvo más remedio que ejercer un mayor control de la prestación para agilizar los procesos, evitar irregularidades y detectar el fraude. Las medidas de gestión estrecharon efectivamente la relación entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y los SPS de las autonomías. Las nuevas tecnologías hicieron un papel crucial. La observación diaria de la prestación en cada provincia y la toma de decisiones inmediatas en función de las desviaciones ya es un hecho.
Las reformas normativas preservaron el marco jurídico y la cuantía, pero fijaron que, pasados 12 meses de incapacidad, el INSS asumía la competencia de evaluar, calificar y revisar la situación del trabajador para prorrogarla otros seis meses, iniciar un expediente de inactividad permanente o emitir el alta médica. Así, en el 2008, apareció que casi el 60% de los trabajadores que llegaron al duodécimo mes del proceso no deberían haber estado en situación de IT, bien porque habían recobrado su capacidad para desarrollar su profesión (35,52%) o bien porque las secuelas que padecían eran de carácter definitivo (24,27%).
Las estadísticas del INSS también reflejan el comportamiento de la IT por territorios y desvelan cuántos trabajadores tuvieron que recurrir en el 2008 a la prestación. Al igual que el gasto, el índice de enfermos por cada 1.000 asalariados descendió. La caída fue del 9%, al pasar de casi 28 ocupados en el 2007 a 25 un año después. Todas las comunidades acumularon menos bajas, salvo Andalucía, que tuvo un incremento del 5%.
En cambio, la duración media de los periodos de inactividad subió un 6%, y alcanzó los 51 días. Madrid y Andalucía se situaron en los extremos. La primera por necesitar 86 días para la recuperación de sus trabajadores y la segunda por requerir tan sólo 35.
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