Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

España

ESPAÑA

La pareja de Miguel Carcaño declara al juez que el principal sospechoso llegó a casa nervioso y con manchas de sangre

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La novia del asesino confeso de Marta del Castillo ratificó ayer ante el juez que instruye el caso que Miguel Carcaño le contó que había agredido a la adolescente y tirado su cuerpo al río horas después. La joven, una menor de 14 años, se desdijo de la versión mantenida en anteriores declaraciones ante la Policía y en programas de televisión, en las que aseguraba estar muy sorprendida por la detención de su pareja.
Fuentes del caso explicaron que la menor, acompañada de su abogado, prestó declaración por espacio de dos horas en el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla. Lo hizo en calidad de testigo, y aunque la Fiscalía de Menores ya tiene en su poder la declaración de la chica, aún no ha sido citada ante una posible implicación en el caso. De hecho, fuentes del Ministerio Público matizaron que el conocimiento de lo sucedido no supondría ninguna figura delictiva, dado que el Código Penal define la figura de encubrimiento como «ocultación, alteración o inutilización de pruebas».
Después de más de un mes de silencio, la menor, identificada como Rocío, se ratificó en la declaración que realizó a comienzos de la semana ante la Policía. La adolescente supo de la muerte de Marta del Castillo a las pocas horas de producirse, ya que Miguel se lo confesó al día siguiente. Explicó que la noche del 24 de enero, el joven llegó a casa visiblemente nervioso y con manchas de sangre en la ropa.
Sin embargo, no fue hasta la mañana del día 25, a la vuelta del trabajo, cuando el joven le contó que había golpeado a Marta en la cabeza tras una discusión y que se había deshecho del cuerpo con la ayuda de sus amigos Samuel B. P. y el menor Javier G. M., conocido como 'El Cuco'. También confirmó que la noche del 24 de enero Miguel recibió varias llamadas al móvil, entre ellas la de su amigo Samuel y otra de los padres de Marta interesándose por su hija.
El testimonio de Rocío puede ser fundamental para terminar de esclarecer quiénes intervinieron en la desaparición del cuerpo, además de concretar si, como afirma que le dijo Miguel, el hermano de éste estaba también en la vivienda de la calle León XIII cuando sucedieron los hechos, aunque no fue testigo de la pelea.
El juez tiene que determinar si el cuerpo fue arrojado al río en torno a las 22.00 horas del día 24 o bien ya de madrugada, ya que la menor no puede confirmar si Miguel permaneció toda esa noche en la casa. En este sentido, cobraría fuerza la versión de un testigo que afirma haber visto a Miguel sobre las dos de la madrugada en las inmediaciones de su vivienda con una silla de ruedas.
La Policía también tomó declaración el lunes a la abuela de Miguel Carcaño, puesto que la mujer lavó la ropa que Miguel dejó junto al resto de la colada. Los agentes tratan de precisar si lo hizo o no de forma consciente para destruir pruebas. La abuela de Miguel, Soledad G., aún no ha sido citada por el juez, que en los próximos días tomará declaración a los amigos de Samuel B. P. para corroborar su versión de que reconoció su participación en los hechos por presiones policiales.
Pese al cambio de versión de algunos de los implicados, el juez mantiene en prisión a tres adultos y en un centro de internamiento y al menor Javier G. M.
La Audiencia Provincial de Valladolid ha impuesto 36 años de prisión a Ismael V. S., de 32 años, por asesinar a su padre con una catana y a su hermana con un cuchillo de cocina, y darles muerte mientras era consciente de los actos que cometía, sin sufrir ninguna enfermedad que anulara su voluntad.
La sentencia, se refiere a hechos ocurridos el 26 de junio de 2007 en la casa en la que convivían el encausado, su madre y las dos víctimas mortales. La resolución se ha basado en el veredicto del jurado, hecho público el pasado 6 de marzo, que consideró al procesado culpable de los dos asesinatos, cometidos sin que pudieran defenderse ni el padre de Ismael V. S., muerto tras sufrir una treintena de heridas con una catana, ni la hermana del procesado, quien falleció tras recibir quince puñaladas asestadas con un cuchillo de cocina.
Relata la resolución cómo, una vez consumadas las dos muertes, el acusado se lavó y cambió de ropa, tras lo que acudió al domicilio de unos parientes que avisaron a la Policía y a los servicios sanitarios. Asimismo, el fallo de la sentencia recoge que el acusado causó las dos muertes «sabiendo, en ambos casos, que se trataba de su padre y de su hermana», y en el momento de cometer los hechos «no padecía enfermedad mental alguna que anulara sus facultades mentales, ni las disminuyera notablemente.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
pliega/despliegaLo más comentado
Vocento
SarenetRSS