Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 24 mayo 2012

Región

REGIÓN

El gigante sueco 'estudia' la viabilidad de su planta de Alcalá, la misma estrategia que usó en Fuenmayor hasta desencadenar su cierre
15.02.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
A Electrolux le disgusta su balance. La multinacional sueca no entró en pérdidas el año pasado, pero ganó un 87% menos respecto a los beneficios del 2007.
Así que el fabricante de electrodomésticos vuelve a sacar la tijera y anuncia desde Estocolmo que va a examinar la viabilidad de la factoría de lavadoras que posee en Alcalá de Henares, a la que se trasladaron siete de los 450 trabajadores de la planta de Fuenmayor tras su cierre hace casi tres años.
Es decir, Electrolux analizará «si la planta [de Alcalá] alcanza unos niveles aceptables de rentabilidad que hagan viable la continuidad de la producción o si, por el contrario, y a la luz de los negativos datos de los últimos años, debería procederse a su cierre».
El gigante sueco parece volver a interpretar la misma partitura que tocó hace casi cuatro años en La Rioja. Fue el 20 de abril del 2005, cuando a través de un comunicado anunció que «se está realizando una investigación de la viabilidad [de la factoría de Fuenmayor] cuya consecuencia podría ser su eventual cierre».
«Así empezaron aquí»
«¡Uff!... así empezaron con nosotros», recuerda uno de los ex trabajadores de Electrolux en Fuenmayor, quien añade que «justo dos meses después, el 20 de junio, confirmaron el cierre definitivo». Este riojano, actualmente en el paro, asegura que «ésta es la forma que tiene esta empresa para que la plantilla vaya asumiendo la situación».
La mala suerte parece perseguir a los siete trabajadores que decidieron trasladarse a la planta de Alcalá tras el cierre de Fuenmayor. Su ex compañero recuerda que «uno rondaba los 50 años y como no llegaba a los 52 para prejubilarse optó por marcharse a Madrid». «Ahora podría prejubilarse, pero quizás las condiciones del cierre de Alcalá sean peores que las de La Rioja si la empresa se escuda en el tema de la crisis», sospecha.
Este ex trabajador también recuerda a un madrileño que volvió a Alcalá y a un matrimonio de Cenicero empleado en la fábrica de Fuenmayor, que también buscó futuro en la ciudad madrileña. Futuro que ahora podría tener fecha de caducidad.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
larioja.com on Facebook
Vocento
SarenetRSS