Javier Sánchez acudió ayer por la tarde a la sede de la Federación Riojana de Fútbol para cumplir con la promesa que había hecho a los jugadores de la plantilla blanquirroja el pasado domingo, según la cual depositaría en la sede federativa unos pagarés por las cantidades que adeuda a los jugadores, que tendrán vencimiento al día siguiente de la Junta de Accionistas, es decir el día 16 de enero.
En caso de no hacer efectivos dichos pagarés, Javier Sánchez se comprometió a marcharse y a dejar el club en manos de los jugadores, con el fin de que «quien quiera hacerse cargo del club tenga la posibilidad de hacerlo».
Sánchez llegó a Prado Salobre a las cinco y media de la tarde y estuvo alrededor de media hora realizando las gestiones pertinentes para que quedaran depositados dichos pagarés en la sede federativa. Entregó los pagarés, que fueron observados y valorados por el presidente de la Federación Riojana, Jacinto Alonso, y el secretario general, Pedro Fernández, quien envió copia a la AFE.
Tramitar las bajas
Tras realizar la operación, Sánchez indicó que «ahora tenemos que tramitar las bajas que han sido solicitadas, con el fin de hacer hueco para que se puedan fichar nuevos jugadores para el equipo. En este momento han causado baja Terry, Gallego, Christian, Pascal, y parece que también Miki y Sergio Alonso. Tengo que consultar con los que quedan a ver qué decisión van a tomar, y a partir de ahí, empezar a trabajar en la confección de la plantilla».
En el caso del entrenador, indicó que «la baja de Edu García hace que nos encontremos sin entrenador. Vamos a ver si pueden seguir interinamente Raúl Llona y el preparador físico hasta que contemos con el nuevo técnico».
También hay que contar que para el domingo se podría no llegar a la cifra de once jugadores: «Yo creo que sí, por los que siguen y por dos o tres jugadores que ya tenemos en cartera y que vendrían esta misma semana. También se puede contar con juveniles, pero el equipo está diezmado por las lesiones, por lo que es muy difícil que podamos contar con ellos en esta nueva ocasión».
Mientras tanto, los jugadores blanquirrojos de fuera de Logroño permanecen en sus lugares de origen, con la excepción de Antúnez. En todos los casos, se están entrenando por su cuenta y no vendrán a Logroño más que a jugar si no se les ha resuelto el problema del alojamiento en los respectivos pisos acordados.