CAJA RIOJA 75 - CORNELLÁ 103
El Palacio de los Deportes vivió en directo el paso de un tornado, un ciclón de juego en ataque del WTCCornellà, que levantó todas las tablas de la ayer endeble estructura riojana para conseguir una victoria amplia, contundente y sin ningún tipo de posible reparo.
El ataque barcelonés y su excelente defensa presionante dejó sin respuesta al conjunto riojano, que sólo pudo hacer algo en el segundo periodo en el que solamente perdió , en el parcial, por un punto de diferencia. El resto, desde prácticamente el salto inicial, fue un festín de un Cornellà que se cebó con la canasta rival y que supo exprimir toda su calidad defensiva para amordazar las habituales explosiones de tiro de los riojanos, a quienes les faltó, en todo momento, seguridad en sí mismos para intentar reducir las diferencias que se fueron dando en el marcador, cada vez un poquito más amplias y que terminaron en esos veinticinco puntos de desventaja final y más de cien puntos en contra.
Lanzamiento letal
En el primer cuarto ya quedó claro quien iba a mandar sobre la cancha del Palacio, porque los filiales azulgrana comenzaron machacando con un Dedovic que demostró en pocos minutos las grandes posibilidades que se le auguran en la Liga ACBen un año a más tardar, y un Beeson que lo hizo todo bien en ese inicio, en el que desencajó cualquier intento riojano por poner el marcador un poco más igualado.
La rapidez del juego visitante, la facilidad con que cambiaban su forma de jugar y la inevitable canasta tras cada lanzamiento dejaron al Caja Rioja sin capacidad de reacción, porque en defensa también se aplicaron a fondo, rompiendo el juego de los habituales encestadores locales.
El Caja Rioja comenzó con altura, para evitar el juego interior del rival, y éste le machacó desde la larga distancia. En el segundo cuarto hubo mayor igualdad. Tal vez porque hubo muchos cambios en ambos equipos y, lógico, también empezaron fallar algunos lanzamientos los jóvenes barceloneses, mientras se dejaban ver François, Sidao, Navarro y Chufi, principalmente.
Veinticinco puntos
El inicio del tercer cuarto, con catorce puntos de diferencia en el electrónico, fue fulgurante, de nuevo para los visitantes. Cambiaron los actores, pero siempre en favor del mismo bando.
La ventaja llegó a ser de veinticinco puntos mediado el tercer cuarto y Jesús Sala buscó la heroica poniendo a sus hombres a defender en toda la cancha, como única forma de intentar rebajar la diferencia.
En el último cuarto, tal y como diría el técnico cajista al final, el equipo luchó en toda la cancha por dar, al menos, la imagen de que se peleó hasta el final, con muchos cambios en el equipo, entrega total, sin recompensa y derrota final.
Ahora, lo que queda es esperar que la lesión de François no sea nada grave, que el equipo sepa superar el mal trago sufrido ayer y que vuelva por el sendero de la victoria a base de trabajo, esfuerzo, unión y buen rendimiento en ataque, que fue lo que más se echó en falta en la jornada ante un excelente rival.