El ambiente que rodea al RealMadrid sigue enrarecido por muchas ruedas de prensa, con director deportivo sonriente y conciliador incluido, que la entidad prepare. El tópico de que los resultados mandan es más real que nunca en la 'casa blanca'. El futuro de Bernd Schuster depende de la benevolencia o inquina con que le despida la afición del Bernabéu este sábado tras el partido contra el Recreativo. Será sometido a un juicio público en su estadio y los directivos estarán con los oídos afinados para escuchar el clamor popular, y en caso necesario, evitar que el descontento se extienda a esferas superiores.
El entrenador alemán parece ajeno a cualquier movimiento de cambio y mantiene el mismo discurso oficial. «Tengo el apoyo del club y esto es lo más importante. Estoy tranquilo y con muchas ganas», manifestó ayer en Valdebebas. La comparecencia, de apenas cuatro minutos, resume el estado de ansiedad que recorre Chamartín. En cuanto los periodistas empezaron con preguntas incómodas y el gesto de Schuster se torció, la rueda de prensa se acabó.
El técnico germano no cree que su futuro en el Madrid esté ligado al partido ante los onubenses: «Si fuera por ustedes sí (la prensa), si fuera por el club, a lo mejor aguanto un poco más». Sin embargo, el director deportivo, Pedja Mijatovic, no tenía tan claro el futuro de Schuster en el caso de un nuevo traspié en Liga.
La supuesta mala relación entre ambos fue desmentida también por el alemán. Negó que el montenegrino le obligara a convocar un entrenamiento voluntario después de la derrota en Valladolid y alegó que el directivo nunca se entrometió en su planificación. Además, arremetió contra la prensa por publicar informaciones de esa índole que, según el técnico, luego se demuestran falsas sin que ocurra nada. «Estoy alucinado de cómo la gente da información. Me río con mis amigos», comentó con ironía. Para que las cosas no vayan a más, el presidente, Ramón Calderón, organizó una comida con toda la plantilla este viernes después del entrenamiento. El objetivo es transmitir un mensaje de confianza y tranquilidad a los futbolistas.
En lo deportivo, los mayores problemas de Schuster se acumulan en la defensa: con Cannavaro lesionado y Heinze sancionado, es la hora de Metzelder.
La jornada de Primera también deja hoy otros dos encuentros importantes, con varios conjuntos que pugnan por ocupar la parte alta de la tabla. El Villarreal, segundo clasificado, recibe en El Madrigal (20.00 horas) al último verdugo de los blancos, el Valladolid. Pellegrini tiene problemas serios en la delantera, por las bajas de Nihat y de Joseba Llorente.
En el último partido del día, Sevilla y Valencia (22.00 horas, La Sexta) prometen emociones fuertes. Ambos quieren que el Barça no se les escape en exceso y los dos juegan en su terreno favorito: el Sevilla rinde más en el Pizjuán y el Valencia está invicto como visitante.