La Rioja fue una de las comunidades autónomas en las más años potenciales de vida se perdieron para los hombres en el periodo comprendido entre 1996 y 2004 por culpa de los accidentes de tráfico, según se desprende del estudio 'Evaluación de riesgos y del impacto de los accidentes de tráfico sobre la salud de la población española' realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE).
En el conjunto nacional, los españoles perdieron en ese periodo alrededor de 1,83 millones de años que podrían haber disfrutado de no haber sufrido un accidente de tráfico mortal.
El estudio quiere cuantificar el impacto global de los accidentes de tráfico en la salud de la población española. De esta cantidad, más de 1,4 millones corresponden a hombres y cerca de 430.000 a mujeres. En términos comparativos, equivaldría a que hubiese desaparecido Teruel o Soria.
La novedad del informe radica en el método usado, que ha sido dirigido por la catedrática de la Universidad de Alicante, Carmen Herrero. La doctora en Matemáticas ha estudiado la edad de los fallecidos y de los heridos en los accidentes de tráfico y ha cortejado estos datos con la esperanza de vida, el lugar de residencia y demás factores ambientales (movilidad, cuidado personal, actividades cotidianas, dolor y ansiedad). Con estas cifras, Herrero y su equipo han elaborado estas tablas para inculcar la importancia de los accidentes en la llamada economía del bienestar y en la sociedad en general.
«La Organización Mundial de la Salud considera que los accidentes de tráficos serán la tercera causa de pérdida de salud en 2020», apuntó y destacó que el coche es la causa de la pérdida de años potenciales de vida de los hombres, muy por encima del cáncer de pulmón o las enfermedades isquémicas del corazón.
Por edades, los mayores índices de mortalidad se sitúan entre los 15 y los 34 años. Pero el estudio arroja otro dato extraño, según la doctora Herrera. Mientras los índices de mortandad bajan entre los varones superada la treintena, ente las féminas se produce un repunte entre los 55 y los 84 años. «No sabemos de qué se trata», confesó la profesora. «Tal vez sea porque ya no hay niños que llevar al colegio o la edad. Pero la verdad es que no sabemos dar una respuesta clara», explicó. Asimismo, el riego de sufrir accidentes es tres veces mayor entre los hombres que en las mujeres.