Corría el año 1997 cuando se empezó a hablar del soterramiento de la vía del tren en la ciudad de Logroño. Pero tuvieron que pasar diez años para que el proyecto iniciara su andadura con los trabajos previos. Así, en septiembre de 2007, maquinaria y operarios emprendieron las labores encaminadas a preparar la plataforma ferroviaria para su posterior soterramiento.
Durante la última década, el proyecto del soterramiento ha experimentado distintas modificaciones en su contenido y presupuesto; ha registrado diversas fechas de inicio de obra; ha suscitado innumerables rifi-rafes entre partidos políticos y administraciones, y no pocas dudas e incertidumbres entre los vecinos.
Su historia, aún sin concluir, recoge cambios notables en el proyecto, como la ampliación del trazado del soterramiento hasta alcanzar los barrios de El Cubo y Los Lirios, y una estación intermodal de transporte, aparcamientos y 'cotas cero' no previstas inicialmente. También ha inmortalizado estampas pintorescas, como la protagonizada en abril de 1999 por el entonces ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, en la trinchera del tren, arropado por las autoridades locales y regionales, y con una excavadora de fondo como atrezzo.
Los primeros vestigios del soterramiento nos trasladan a los retos que, a finales de 1997, el presidente Pedro Sanz anunció para el año siguiente. Entre ellos, el inicio del soterramiento del ferrocarril, además del aeropuerto de Agoncillo y el parque eólico del monte Yerga, estos dos últimos con mejor suerte.
La ubicación de la estación del tren (asunto aún candente) motivó a lo largo de 2008 una consulta popular, que determinó mantenerla en su actual enclave, frente a la propuesta defendida por Julio Revuelta, entonces concejal de Urbanismo, y que planteaba trasladarla al entorno de República Argentina-Chile.
Los acuerdos se van fraguando entre Ayuntamiento, Comunidad Autónoma, Renfe y, finalmente, con Fomento. Precisamente su entonces ministro, Rafael Arias Salgado, aprovecha su visita a la capital riojana en abril de 1999 para situar en 2001 el posible inicio del proyecto del soterramiento.
Llegó el año 2001 y con él, el estudio informativo, así como el convenio suscrito por las tres administraciones implicadas en el mismo para perfilar las actuaciones y reparto de costes. También entonces se anuncia una nueva fecha de inicio de las obras: en 2003 y con 25.500 millones de las viejas pesetas como presupuesto.
A finales del mismo año, el alcalde Julio Revuelta reclama incluir El Cubo en el soterramiento, y obtiene el visto bueno de Renfe unos meses después.
Tramos conflictivos
El 18 de septiembre de 2002 se constituye la sociedad 'Logroño Integración del Ferrocarril 2002', encargada de gestionar el proyecto y en la que participan Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y Fomento. El tiempo pasa sembrando novedades, como la solución a dos tramos conflictivos, en Murrieta y entre Vara de Rey y República Argentina, donde se decide el soterramiento completo.
A lo largo de 2004 -año en el que el PSOE asume el Gobierno central- se convocan sendos concursos para los proyectos urbanístico y del soterramiento como tal. El primero se adjudica a los arquitectos Ábalos y Herreros y el segundo, a la UTE Ineco y Sener. Un nuevo pronóstico sitúa el inicio de las obras en el año 2006. Arrecian entonces las críticas de las administraciones 'populares' por las demoras e inclumplimientos.
Por fin, en septiembre de 2007, arrancan los trabajos previos, pendientes aún de rematar. Si no se producen más sobresaltos, la primera fase estará en marcha la próxima primavera. Entre las asignaturas pendientes figuran el futuro de la estación y la prolongación del soterramiento hasta Los Lirios.