La sanción impuesta por la UEFA al Atlético de Madrid por los incidentes del partido contra el Olympique de Marsella en el Vicente Calderón, provocados por la policía según el máximo organismo europeo, ha conseguido unir no sólo al mundo del deporte, sino a todos los grupos políticos, que claman contra una resolución que consideran «desproporcionada» e «injustificable», entre otros calificativos. La oposición se suma al apoyo del Gobierno al Atlético y a la policía y exige justicia a la UEFA, cuyo presidente, Michel Platini, recibirá en los próximos días una carta de José Luis Rodríguez Zapatero en la que el jefe del Ejecutivo defenderá, «con argumentos», la actuación de las fuerzas del orden frente a los 'ultras' del equipo francés. «Estoy con el Atlético y con la policía», sentenció ayer el presidente del Gobierno cuando se le preguntó por su posición ante la clausura por dos partidos del Calderón, mientras diferentes ministros y responsables del PP, Izquierda Unida, CiU y ERC criticaban con dureza el fallo de la UEFA.
En el Calderón
Respecto a la respuesta policial, la delegada del Gobierno, Soledad Mestre, entregó ayer al Atlético un informe en el que se justifica la actuación «correcta, proporcionada y necesaria» frente a los radicales del Marsella, para que el club pueda defenderse, también con la aportación de vídeos en los que se observan violentos ataques de los 'ultras' a los agentes, y adjuntarlo al recurso que el club presentará ante Apelación.
A falta de una confirmación oficial por parte de la UEFA, el Atlético de Madrid ya estaba convencido de que el próximo miércoles día 22 disputará su partido contra el Liverpool en el Calderón, consecuencia del aplazamiento del cierre decidido por el organismo y anunciado por diversas fuentes. Al no haber tiempo material para organizar ahora, con todas las entradas vendidas, el Atlético-Liverpool, en un estadio a más de 300 kilómetros de Madrid, los dirigentes rojiblancos no tenían ninguna intención de llevar ese partido a otro escenario y ya tenían previsto organizar el encuentro en el Calderón.
Con 3.000 aficionados del Liverpool ya con localidades adquiridas para asistir al Calderón, y con la presión ejercida por directivos, jugadores y técnicos del club inglés, el Atlético confiaba en que la UEFA concedería al menos una suspensión cautelar de la clausura para poder recibir al equipo de Fernando Torres en su estadio.
Mientras continuaba trabajando en su recurso, el Atlético también confía en que, como mal menor, sólo tenga que cumplir un partido de clausura el 26 de noviembre frente al PSV Eindhoven, aunque el club madrileño se arriesgue a tener que jugar fuera del Calderón el choque de octavos.