La fama de Shakleton, uno de los más grandes navegantes y exploradores de principios del siglo XX, llega al Ebro. La Casa de las Ciencias de Logroño acogerá próximamente (hasta el 11 de enero) la exposición 'Atrapados en el hielo', la colección de fotografías de Frank Hurley que narra en imágenes la legendaria expedición del Endurance a la Antártida en 1914, una aventura épica para disfrutar, aprender de ella y recordar el Año Polar Internacional con su mensaje científico y ecologista.
'Atrapados en el hielo' es una muestra itinerante organizada por Obra Social Caixa Catalunya que ya ha sido vista anteriormente en ciudades como Palma, Valladolid, Sevilla, Barcelona, Zaragoza y Castellón. Ayer fue anunciada en Logroño por el responsable del museo científico, Rubén Blanco, el concejal de Cultura, Carlos Navajas, y el director del Eje del Ebro de Caixa Catalunya, Andreu Farr. Ocupará las cuatro salas de exposiciones de la Casa de las Ciencias, lo que sólo ha ocurrido una vez en sus diez años de historia, precisamente con la muestra inaugural 'Iberus Flumen'.
Irá acompañada de un ciclo de conferencias y documentales (del 11 al 23 de noviembre) basados en la Antártida, por un lado, y la aventura de Shakleton, por otro, tenida ésta como una de las odiseas modernas más heroicas, y no sólo desde el punto de vista romántico, sino incluso como modelo de liderazgo y gestión de recursos humanos en situaciones extremas.
Las bellísimas fotos de Frank Hurley, publicadas en no pocos libros bajo el mismo título de Atrapados en el hielo, junto con la película original de la expedición, South (incluida en el ciclo), son el mejor relato de esta epopeya.
El Endurance y sus 27 tripulantes, a las órdenes de Sir Ernest Shakleton, partieron de Inglaterra en agosto de 1914 con el propósito de realizar la primera travesía a pie de la Antártida. Pero el barco quedó atrapado en el hielo del mar de Weddell. Tras nueve meses a la deriva, la nave se hundió aplastada por la presión del casquete.
Shakleton guió entonces a sus hombres en un viaje atravesando el mar helado y posteriormente en bote hasta la isla Elefante. Una vez allí, acompañado de otros cinco hombres navegó hasta la isla San Pedro en busca de ayuda mientras el resto aguardaba su regreso. Era un viaje arriesgadísimo y posiblemente no tenga rival en la historia de la navegación. Pero lo logró y todos se salvaron, para regresar a casa en septiembre de 1916 como verdaderos héroes.
La programación de otoño de la Casa de las Ciencias contiene además talleres, cuentacuentos y servicio de biblioteca. Ya está en marcha el taller de matemáticas para todos los públicos. Los dos de química para niños de 8 a 12 años se desarrollarán los dos próximos fines de semana.