
Un momento del partido. /FERNANDO DÍAZ
Aunque satisfecho por el punto sumado ante el Leganés, uno de los aspirantes, el Alfaro salió ayer de La Molineta con ganas de más. Y eso le demuestra que tiene capacidad y potencial para competir y vencer a la mayoría de sus rivales.
El inicio encontró dos equipos dispuestos sobre el campo para buscar la victoria. Y el Alfaro se adelantó temprano. En el 4, un rechace a una falta lanzada por Tres lo empujaba Sola a la red, gol que quedaba anulado por fuera de juego. Tres minutos después, una diagonal de Eransus encontró a Asurmendi que ejecutó una chilena espectacular con la que adelantó a los blanquillos en el marcador y puso en pie a la grada.
Desde ese momento, el Leganés tomó el balón y buscó incesantemente la portería de Gonzalo. El Alfaro se ordenó en dos líneas de cuatro, con Úriz de enlace y Sola en punta, y repelió los continuos balones colgados por el Leganés. El incansable lateral Gustavo puso el centro en el 12 al cabezazo de Javi Vicente que obligó a la estirada de Gonzalo. Respondió el Alfaro en el 17 con un balón de Labarta al segundo palo que Asurmendi dejó al área pequeña a Sola, cuyo disparo atrapó Raúl Moreno.
El Leganés buscaba el juego de espaldas de Aníbal, que cruzó una peligrosa volea en el 22, o balones colgados, a los que respondía un Alfaro concentrado en el corte tanto por alto como por raso. En el 43, Aníbal profundizó y su asistencia a Javi Vicente la achicó Labarta.
El paso por vestuarios no cambió el escenario, en un partido trepidante, a veces errático por el juego directo del Leganés, que apenas permitía contar tres pases seguidos. Una confusión en el 4 de Gorka dejó a Aníbal solo ante Gonzalo, pero definió mal. En el 13, Vicente puso una falta para el cabezazo de Quini que metió el miedo en el cuerpo a la afición alfareña.
Un desajuste pone el 1-1
Ese juego directo y aéreo restaba ritmo e impedía que el Alfaro tuviera balón. Eso sí, tuvo opciones, como un disparo de Txitxo o una entrada forzada de Sola. Pero el asalto era del Leganés y tras varias ocasiones, una de Zarandona que sacó la mano de Gonzalo o un disparo de Aníbal, la velocidad de Aznar puso un centro al área pequeña por donde entraba solo, por desajuste defensivo, Quini.
Con el empate, el Leganés ofensivo se reorganizó y la entrada de Gurría dio más balón al Alfaro, que arriesgó en busca de la victoria. Una entrada de Guembe y una contra entre Sola y Asurmendi pudieron inclinar la victoria, al igual que una veloz contra que salvó cara a cara Gonzalo ante Aznar.