El fatal accidente tuvo lugar pasadas las 15.30 horas cuando los dos vecinos de la localidad se trasladaron a la zona del campo de fútbol para intentar recuperar las botas deportivas, que, al parecer, ya habían intentado descolgar en ocasiones anteriores.
Para tratar de hacerse con las zapatillas decidieron atar una piedra al extremo de una cuerda que lanzaron hasta conseguir que ésta superara los cables para así poder desplazar el calzado y que cayera donde ellos se encontraban.
Según las primeras investigaciones, la cuerda que emplearon contenía alguna sustancia (también se baraja la posibilidad de que estuviera húmeda) conductiva que trasmitió la electricidad de unos cables que soportan tensiones de entre quince y veinte mil voltios. Una vez que la cuerda entró en contacto con los cables de alta tensión, la descarga eléctrica fue fulminante y acabó en el acto con la vida de F. G.
El compañero del fallecido, también senegalés, al intentar socorrerle, recibió una descarga menor que le dejó sin conocimiento momentáneamente. Fue él quien, una vez recuperado, se encargó de dar aviso a los servicios de emergencia que acudieron hasta el lugar de los hechos, sin bien no pudieron hacer nada para salvar la vida de su compatriota, con quien compartía piso.
Trasladado a Logroño
Los sanitarios atendieron en el lugar de los hechos al herido antes de ser trasladado al Centro de Salud de Nájera y tras ser evaluado allí, al Hospital San Pedro donde permanece en observación con quemaduras leves.
Hasta el campo de fútbol fue preciso que se trasladaran un equipo de ayuda psicológica del SOS Rioja que tuvo que atender a los acompañantes de los afectados y a una mujer fue atendida con una crisis nerviosa tras conocer la trágica noticia. En torno a las 18.40 horas el juez ordenó el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al Instituto de Medicina para que le fuera practicada la autopsia.
La noticia causó un gran impacto en la localidad ya que, pese a no ser muy numerosa, sí que la comunidad senegalesa está muy presente en el día a día de Nájera. F. G., que compartía piso con el herido y con otros compatriotas en la calle Tricio, llegó a la localidad hace aproximadamente dos años y participaba activamente en diferentes actos lúdicos de la ciudad. Sin familia en La Rioja, los compañeros del fallecido trataban ayer de localizar a sus familiares en Senegal para comunicarles la noticia y comenzar a tramitar el rapatriación del cadáver para que se enterrado en su país.