Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 23 abril 2014

Sociedad

SOCIEDAD

El manual '¡A jugar!' aconseja a los padres sobre cómo enseñar de forma entretenida buenos hábitos de vida y comportamientos a sus hijos
19.08.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Educar es un juego
La mejor manera de aprender en un niño es a través del juego. /L.R.
«Jugar con niños y como niños». Así de sencilla y rotunda es la receta educativa de la escritora y diseñadora Yolanda Sáenz de Tejada y del pediatra y terapeuta del sueño Eduard Estivill, autores de un libro que se retrata en su título: ¡A jugar! Actividades para enseñar buenos hábitos a los niños. Una obra «para adultos», y que arranca con una auténtica declaración de principios: «Los besos nacieron para malgastarse».
Sáenz de Tejada traduce ese derroche de cariño como uno de los ingredientes claves para las madres y los padres que aspiran a transmitir buenos hábitos de vida y de comportamiento a sus hijos. Aunque quizás el principal aderezo educativo sea la emoción, ese sentimiento de complicidad infantil que permite gritar, sin complejos de adulto y con una zanahoria a modo de corneta: «¡Tatatachán, mi niño se ha comido la sopa!».
Porque «todos fuimos niños» -ser conscientes de ello es el tercer ingrediente-, y «para enseñar hay que saber escuchar» y rememorar aquella infancia en la que «no nos comprendían y tampoco nos gustaba la verdura». Como dice la coautora, «no somos infalibles, y nos equivocamos» -cuarto elemento de la receta-, pero eso hace a los progenitores más humanos y más cercanos para sus hijos y, por tanto, «más fuertes». Y la guinda es la planificación, esencial para crear expectativas que ayuden al disfrute infantil, porque, remacha, «la felicidad no es el destino, sino el camino».
En esa ruta feliz, apunta Estivill, el juego es un instrumento de «alto valor pedagógico». El pediatra y neurofisiólogo barcelonés recalca que educar es, ante todo, «transmitirles unos valores y hábitos que les den seguridad para crecer y madurar». Y eso, más que riñéndoles, se hace «hablando con ellos, pero también con nuestro ejemplo y a través de juegos» como los que el libro sugiere, cuya eficacia pedagógica ha sido ya «probada con muchos niños».
Estivill recomienda a padres y madres «una actitud segura y confiada», sin incongruencias ni criterios diferentes que puedan confundir al pequeño y sin ceder a «chillidos, lágrimas o pataletas». Y, sobre todo, total «coherencia» entre mensajes y comportamiento.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
pliega/despliegaLo más comentado
Vocento
SarenetRSS