
El presidente de Bolivia, Evo Morales , ofrece un discurso durante los actos de celebración de la Fiesta Nacional por el 183 aniversario de la fundación del país hoy, 6 de agosto de 2008, en La Paz. /EFE
Las condiciones del referéndum
Para el mandatario indígena, el referendo debe permitir a los bolivianos elegir entre su proyecto de refundación constitucional y los movimientos autonomistas impulsados por opositores en cinco de las nueve regiones del país.
El propio Morales presentó el proyecto de ley sobre la consulta revocatoria al Congreso en diciembre pasado, cuando el país vivía una conflictiva situación vinculada al proceso constituyente. La Cámara de Diputados, controlada por el oficialismo, aprobó en enero ese proyecto, que después se estancó durante varios meses en el Senado, de mayoría opositora.
La ley promulgada establece que para revocar los mandatos hace falta que el 'no' supere tanto el porcentaje de apoyo obtenido en los comicios de 2005, en los que fueron elegidos Morales, el vicepresidente y los actuales prefectos, como el número absoluto de votos. Así, Morales y García Linera tendrían que dejar los cargos si el 'no' es superior al 53,7% de apoyo que consiguieron en 2005 y a los 1.544.374 votos que cosecharon.
Si los bolivianos deciden revocar al presidente y al vicepresidente, Morales debe convocar elecciones generales en un plazo de tres a seis meses.
El ministro de la Presidencia atribuye un plan para derrocar el "orden constitucional" a los gobernadores de las regiones autonomistas
En los últimos días se han intensificado en diversos puntos del país las protestas contra Morales y el Gobierno
El domingo, Bolivia decidirá sobre la revocación o continuidad de los mandatos del presidente y de ocho de los nueves prefectos del país
El Gobierno de Bolivia ha asegurado que el país está en el "umbral de un verdadero golpe de Estado contra el orden constitucional" y atribuyó un plan para derrocarlo a los gobernadores opositores de las regiones
autonomistas.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en declaraciones realizadas a radio estatal
Patria Nueva. Quintana ha formulado su denuncia a cuatro días del
referendo que se celebrará el próximo domingo sobre la
revocación o continuidad de los mandatos del presidente, Evo Morales, y de ocho de los nueves prefectos del país.
El ministro, brazo derecho de Morales en el gabinete, ha agregado que la referida conspiración se está gestando "al típico estilo de las dictaduras que precedieron a la recuperación de la democracia en 1982". Se trata, ha dicho, de un acto "de sedición, de desacato y organización de fuerzas ilegales, paramilitares, para atentar contra todas las libertades públicas".
Morales pide "respeto"
Por su parte, Morales, en un acto en Cochabamba para celebrar un aniversario de las Fuerzas Armadas ha lamentado que algunos grupos, ha afirmado, "falten el respeto al pueblo boliviano y apliquen una especie de dictadura civil atentando contra la democracia".
Según el gobernante indígena, en Bolivia las dictaduras de los años sesenta y setenta han sido sustituidas por las acciones de grupos que "toman aeropuertos, toman cortes departamentales electorales y balean carros de ministros".
En los últimos días se han intensificado en diversos puntos del país las protestas contra Morales y el Gobierno, como el caso de la sureña región de Tarija el pasado martes, donde una manifestación de opositores provocó la suspensión de una visita de los presidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Venezuela, Hugo Chávez. El propio ministro de la Presidencia denunció ayer haber sido víctima de un "atentado" en Trinidad, donde se disparó contra su coche, aunque él no viajaba en el vehículo en ese momento.
La oposición contraataca con una huelga de hambre
En las últimas 24 horas, Morales también se ha visto obligado a suspender varios actos políticos en Beni, Pando y Santa Cruz por la acción de grupos opositores en los aeropuertos de estas regiones para impedir la visita del presidente.
En el desfile militar de Cochabamba, Morales ha llamado al pueblo y a las Fuerzas Armadas a defender la democracia y dijo a los opositores que no intenten sabotear ni perjudicar el referendo revocatorio del 10 de agosto. A las protestas contra Morales se suma la huelga de hambre que llevan a cabo los prefectos opositores de Santa Cruz, Rubén Costas; Beni, Ernesto Suárez, y de Pando, Leopoldo Fernández, todos ellos aliados en su demanda de autonomía, o descentralización administrativa.
En las próximas horas tienen previsto sumarse a la huelga de hambre el gobernador de Tarija, Mario Cossío, y la de Chuquisaca, Savina Cuéllar. Con su medida, los gobernadores demandan al Gobierno la restitución de la renta petrolera que reciben las regiones y que fue reducida por el Ejecutivo para financiar gastos de índole estatal.