El vídeo muestra a un oficial del Ejercito israelí sujetando a un detenido palestino con los ojos vendados y esposado, mientras otro soldado le apunta con un rifle a la pierna. /ATLAS
El Ejército israelí califica de "muy grave e ilegal" el incidente
En un comunicado, el Ejército afirma que "este es un incidente muy grave e ilegal que va en contra de los valores del Ejército en el que disparos para disolver protestas (no fuego "real") fueron utilizados contra un detenido palestino que fue arrestado por nuestras fuerzas después de participar en una manifestación violenta contra la construcción del muro de separación en el pueblo de Naalin".
"El código militar prohíbe estrictamente herir a detenidos y exige a los militares respetarlos a ellos y a la integridad de sus cuerpos. Los incidentes de detenidos heridos son trasladados, según la política del Ejército, a la PIM para su investigación. En este caso, tras la transferencia de la grabación, el abogado general militar, el general de brigada Avihai Mandelblit, recibió órdenes de la PIM de abrir una investigación", prosigue el comunicado del Ejército hebreo.
El Ejército recuerda también que el palestino herido fue examinado por un médico militar y que se le diagnosticó una herida muy leve en el dedo gordo del pie. Fue puesto en libertad sin recibir más tratamiento médico.
El incidente ocurrió el pasado 7 de julio en la aldea cisjordana de Nilín durante una protesta contra el muro de separación israelí
En las imágenes se puede ver cómo un militar israelí dispara con un rifle a la pierna del joven retenido
La organización exige una investigación sobre lo sucedido y que los soldados sean llevados ante la Justicia
La organización israelí no gubernamental Betselem ha difundido hoy un vídeo en el que aparece un soldado del Ejército israelí disparando a un detenido palestino maniatado y con los ojos vendados a corta distancia.
Según la organización de derechos humanos en los territorios ocupados palestinos, el incidente ocurrió el pasado 7 de julio en la aldea cisjordana de Nilín durante una protesta contra el muro de separación israelí, y tuvo lugar en presencia de otros soldados y oficiales del Ejército. El disparo, de una bala de acero recubierta de caucho, fue hecho en presencia de un teniente coronel, que sujetaba al palestino por el brazo en ese momento, reza un comunicado de la ONG.
La víctima, un palestino que se manifestaba en la protesta e identificado como Ashraf Abu Rahma, de 27 años, fue detenido por soldados israelíes durante una media hora, tiempo en el que según el detenido, fue golpeado por los militares.
Un disparo en el dedo
El vídeo muestra al manifestante, que viste una camiseta de color verde, portando una bandera palestina y haciendo la señal de la victoria con la mano, y posteriormente aparece maniatado y con los ojos tapados con una venda. En las imágenes siguientes aparece un soldado israelí apuntando con un fusil contra las piernas del detenido a una distancia aproximada de 1,5 metros, y se aprecia cómo efectúa el disparo. El detenido aparece luego tendido en el suelo y con una de las extremidades temblando.
Abu-Rahma dijo que la bala le impactó en su dedo pulgar izquierdo y que recibió tratamiento de un médico del Ejército, antes de ser liberado por los soldados.
El suceso fue grabado por una palestina de catorce años desde su vivienda de la alea de Nilín, y Betselem lo recibió esta mañana.
Exigen una investigación
La organización israelí ignora si se han abierto diligencias contra los implicados en el suceso, sin embargo, residentes de la aldea palestina dijeron a la organización que vieron a los soldados implicados el día siguiente sirviendo en la misma unidad.
Tras la recepción de las imágenes, Betselem ha remitido de inmediato una copia al responsable de la Unidad de Investigación de la Policía Militar, exigiendo una investigación sobre lo sucedido y que los soldados sean llevados ante la Justicia. También exhorta a que se investigada la actuación del teniente coronel implicado en el incidente y que sujetaba al palestino.
La organización recuerda que los miembros de los organismos de seguridad están obligados a informar de las acciones ilegales, y destaca "es incluso más serio que un oficial de alto rango participe en este tipo de encubrimiento".