Dos años después de la apertura del mercado a los Operadores Móviles Virtuales (OMV), su porcentaje dentro de la tarta de la telefonía móvil sigue siendo incipiente, con una representatividad de 1,4% del mercado, en comparación con el 1,2% de Yoigo, el 20,6% de Orange, 31,3% en manos de Vodafone y 45,5% que controla Movistar, líder del negocio. Sin embargo, la velocidad con que estas novedosas compañías ganan cuota de mercado y líneas les augura un futuro próspero en corto plazo.
En el 2007, el año del auge de los OMV, la telefonía móvil generó unos ingresos por servicios minoristas de 14.887 millones de euros, el 11,6% interanual más, con un repunte de la facturación por transmisión de datos próxima a los 800 millones, según datos de la memoria anual de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). A lo largo del año se estrenaron siete de estos operadores que, junto a los ya existentes y a Yoigo (que trabaja en el ámbito virtual y mediante red propia), lograron captar un tercio de los tres millones de nuevas líneas de voz contratadas en el ejercicio.
Eso les permitió alcanzar el 1,9% en la cuota de mercado. De este porcentaje, el 0,9% correspondió a Yoigo y de entre el 1% restante, Euskaltel se llevó la mitad.
El pasado año terminó con 48,4 millones de líneas de voz (el 6% más que en el 2006). El negocio de los móviles es un sector altamente competitivo. Una pelea avivada ahora por la llegada de los OMV, que en muchas ocasiones recurren a estrategias comerciales del estilo de del bajo coste para captar clientes. Consecuencia de esa política tan agresiva, el año pasado 4,2 millones de clientes cambiaron de operador, el 6,4% más que un año antes.
La presencia de los operadores virtuales intensificó la pugna como lo demuestra el hecho que de si en el 2006 Movistar y Vodafone fueron los que más clientes 'robaron' a sus competidores, estas dos compañías registraron las mayores caídas netas en el 2007. Lo que representó un salto cualitativo para Yoigo y el conjunto de los virtuales, que obtuvieron 118.000 y 206.000 nuevas líneas, respectivamente.
Y es que el cliente de móvil es muy poco fiel. Según los datos de la CMT, el índice de rotación de clientes -es decir, el número de bajas anuales en función de los clientes totales- fue del 25%.
Un baile que en el caso de los OMV fue mucho más intenso. Frente a esa media del 25%, el segmento virtual sufrió una rotación del 40,5%: son' los que más captan y los que más pierden al mismo tiempo.
El regulador destaca en su análisis la dificultad de arañar cuota de mercado ya que aunque el número total de líneas sigue avanzando, lo hace a ritmos muy inferiores por que no hay margen para muchos más móviles.
Buenas perspectivas
A cierre del 2007, la compañía Movistar liberaba la clasificación de la cuota de mercado con un 45% del total de líneas, seguida de Vodafone, que con un 30,5% fue la única que no perdió negocio, pues al finalizar el 2006 su porcentaje fue del 29,9%. En tercer lugar, Orange, que en un año pasó del 24,3% al 22,5%. Tras éstos, Yoigo y los virtuales, con el 0,9% y 1%, respectivamente.
Este año ha comenzado muy bien para los OMV, que han aumentado el 60% su número de líneas activas hasta los 0,69 millones en los cinco primeros meses. En ese mismo periodo, Yoigo mejoró el 23% al pasar de 0,48 a 0,59 millones de líneas. La parte negativa fue para Orange, que perdió 0,64 millones de clientes respecto al pasado diciembre. Por su parte, Vodafone y Movistar se apuntaron aumentos del 4,76% y del 3,68%.
La importancia de los nuevos operadores radica en que han logrado conseguir en muy poco tiempo penetrar en un mercado muy competitivo. Los expertos creen que en cinco años el número de compañías virtuales se duplicará.
El secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Francisco Ros, aseguró el pasado viernes que el Gobierno prepara la reducción del plazo necesario para cambiar de operador móvil de los actuales cinco días a tan sólo dos. Esto, según afirman los expertos, aunque no asegura una incidencia directa en las cifras de los OMV «sí facilita una portabilidad que hasta ahora ha resultado beneficiosa para éstos».