Benedicto XVI, en plena misa en Sidney. /EFE
Las asociaciones de víctimas hablan de disculpa "vacía"
A la vez, organizaciones australianas que representan los intereses de las víctimas de abusos sexuales manifestaron su descontento con la disculpa "vacía" ofrecida por Benedicto XVI, porque no ha aceptado reunirse con varias de ellas -que habían solicitado audiencia- para dársela cara a cara.
"Si pides perdón a una víctima, lo haces directamente, le dices que lo sientes y buscas medidas para ayudarle", lo que no ha ocurrido, según Chris MacIsaac, presidenta de la organización Ritos Rotos (en inglés "Broken Rites"), un grupo que cuida de quienes han sufrido abusos cometidos por la Iglesia Católica en Australia.
El Papa Benedicto XVI ha reconocido hoy "la vergüenza " que siente la Iglesia Católica por los abusos de menores cometidos por algunos sacerdotes y religiosos en Australia, y ha asegurado que "los responsables deben ser llevados ante la Justicia". Benedicto XVI ha hecho esta condena durante la homilía de la misa que ha celebrado en la catedral de Santa María de la ciudad australiana de Sidney, donde participa en la Jornada Mundial de la Juventud.
El Papa ha añadido que "las víctimas deben recibir compasión y cuidado y los responsables de tales males deben ser llevados ante la Justicia". Y agrega: "Realmente, estoy muy apenado por este dolor y este sufrimiento que las víctimas han padecido". En
parecidos términos se expresó contra los sacerdotes pederastas en su visita de hace tres meses a
EEUU, pero en esta ocasión ha sido más duro, si cabe.
Ha destacado asimismo que estas fechorías, "que constituyen una grave traición a la confianza, merecen una condena inequívoca", y afirmó que "han causado un gran dolor y un gran daño al testimonio de la Iglesia".
Benedicto XVI ha pronunciado esa homilía ante unas 3.400 personas, entre las que se encontraba el arzobispo de Sídney, el cardenal George Pell, obispos, seminaristas, religiosos y estudiantes de escuelas católicas del país. Para él "es una prioridad urgente promover un ambiente seguro y sano, especialmente para los jóvenes".
Juntos contra ese "mal"
El Pontífice ha pedido a los religiosos presentes en la catedral "apoyar y ayudar a sus obispos y trabajar juntos para combatir ese mal".
"En estos días, marcados por la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, debemos recordar cuán precioso tesoro nos ha sido encomendado en nuestros jóvenes y cuán grande ha sido la misión de la Iglesia en este país dedicada a la educación y al cuidado", ha agregado.