Albelda se tiñó de luto en la mañana de ayer. La noticia del fallecimiento del matrimonio compuesto por D.J.B, de 45 años de edad, y M.C.C.G, de 43, a causa del derrumbe del techo del dormitorio en que dormían corrió como un río de pólvora que conmocionó a los vecinos de la localidad.
El suceso ocurrió sobre las 10.55 horas en una casa-vivienda sita en la travesía de San Pelayo número 3 del Casco Antiguo del municipio por causas que se desconocen, según informaron desde la Delegación del Gobierno en La Rioja.
La pareja, de etnia gitana, se encontraba en el interior de la vivienda cuando la parte trasera, que correspondía a una especie de semisótano o calado, se desprendió sobre ellos y les sepultó. Los servicios de emergencia acudieron al lugar del suceso a las 11.15 horas, pudiendo únicamente certificar la muerte del matrimonio y procediendo al rescate de los cuerpos. La pareja había llegado a Albelda hace cuatro meses desde Zaragoza, y se había empadronado el pasado junio, ya que en el municipio riojano residían los padres y uno de los hermanos de la mujer. En la casa, los cónyuges habitaban junto a dos hijos.
El mayor abandonó la residencia a primera hora de la mañana para dirigirse a la fábrica en la que trabajaba. El menor, de 14 años de edad, se encontraba en la vivienda, aunque como confirmó el director general de Justicia e Interior del Gobierno riojano, Miguel Sáinz, «salió indemne y comentó que no había escuchado ruido alguno en el interior de la casa».
Conmoción
El alcalde de Albelda de Iregua, Amando González, indicó que, pese a que la pareja vivía desde hace pocos meses en la localidad, su deceso «ha causado mucho dolor» entre los vecinos del municipio y sus familiares. González informó, asimismo, que técnicos y aparejadores municipales están examinando la vivienda para certificar el estado de la misma, aunque cree «que no está completamente en ruina».
La zona en que está enclavada la casa se asienta sobre un terreno de salagón, horadado por numerosos calados destinados a la crianza y almacenamiento de vino desde hace siglos.
Los cadáveres fueron trasladados a última hora de la mañana al Instituto de Medicina Legal de Logroño.