
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, durante el acto de inauguración del aeropuerto en ciudad de Resistencia, en la provincia del Chaco. /EFE
Kirchner cree que la gente no entendió el proyecto
La presidenta, Cristina Fernández, no interpreta el rechazo del Senado a la ley como una derrota sino que cree que "algunos no entendieron" el proyecto de país que prometió en las elecciones de octubre pasado: "A los que tal vez no hayan entendido lo que dijimos a la gente en octubre, esperémoslos. Tal vez algún día entenderán".
Del conflicto abierto Fernández ha insistido en que "nunca" se traicionó y que ha elegido "un camino irrenunciable: representar los intereses de los que menos tienen para construir una Argentina con más inclusión social y menos pobreza". "Para hacer esto muchas veces hay que tocar intereses, porque la distribución del ingreso y los pobres no pueden ser un discurso electoral, sino un compromiso en la gestión del Gobierno", ha subrayado.
El sector agropecuario esperaba con expectación las palabras de la presidenta, ya que la mayor parte del Gobierno mantiene desde la derrota en el Senado un absoluto silencio. Quien sí que ha hablado es Julio Cobos, para ratificar que no piensa renunciar a la vicepresidencia del país.
La ley stablece que el nivel de impuestos para las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol se retrotraiga a los niveles de noviembre
La subida de impuestos a la exportación de granos desató protestas y un severo desgaste de Kirchner
Además, cuestiona las protestas que llevaron a cabo las entidades agrícolas a partir de su puesta en marcha
El gobierno argentino ha anunciado finalmente la derogación de la polémica subida de impuestos a la exportación de granos que desató la crisis entre el Ejecutivo y el sector agrario. El anuncio lo ha hecho el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, después de la polémica que siguió al rechazo del
Senado a esa medida, con el voto decisivo del vicepresidente, Julio Cobos.
La subida de impuestos a la exportación de granos fue decretada por el gobierno de Cristina Fernández
en marzo y desencadenó una ola de
movilizaciones y protestas del sector agropecuario que provocó pérdidas millonarias y un severo desgaste a la presidenta.
La medida, que entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, el próximo lunes, establece que el nivel de impuestos para las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol se retrotraiga a los niveles establecidos en noviembre. Por lo tanto, en lugar de las retenciones progresivas que regían desde marzo, para las exportaciones de soja volverá a aplicarse un impuesto fijo del 35%, del 28 en el caso del trigo, del 25 en el del maíz y del 23% para las de girasol.
Cuestiona las protestas del sector
El primer artículo del decreto instruye al
ministro de Economía, Carlos Fernández, "para que limite la vigencia de resoluciones" que a partir de marzo modificaron el esquema impositivo. El texto de la medida, que lleva la firma de la jefa del Estado, defiende la decisión del Ejecutivo de aplicar el plan de retenciones que rechazó el Senado.
Además, cuestiona las protestas que llevaron a cabo las entidades agrícolas a partir de su puesta en marcha. En este sentido, señala que la medida adoptada mediante el "uso legítimo de facultades constitucionales y legales fue el pretexto para un violento 'lock out' que dio inicio una escalada de cortes de rutas, desabastecimiento y agresiones".