Casi un calco de la anterior. En la forma y en el fondo. Juan Hortelano puede estar tranquilo o intranquilo. Calmado porque puede seguir negociando la venta del Logroñés sin que nadie se lo haya arrebatado en una subasta; nervioso, pues se acerca la fecha del 1 de agosto. Antes de las 0.00 horas de ese día el Logroñés deberá haber hecho frente a una deuda de 354.000 euros para evitar el descenso; luego será necesario levantar la suspensión de los derechos federativos, que es otro pico considerable, ya que entre una y otra superan el medio millón de euros.
La Tesorería General de la Seguridad Social cumplió con el papel que asumía. Había mucha más expectación entre los medios de comunicación que entre posibles compradores. De hecho, no acudió nadie. Lo sabía Hortelano, que en alguna ocasión ha manifestado su deseo que de fuese alguien, lo sabía la gente de Naturhouse y lo sabía todo el mundo. El Logroñés asusta por una deuda que se estima en 12 millones, pero sobre todo por el miedo que transmite lo oculto, lo que no se puede estudiar. Así, a día de hoy se puede decir que Naturhouse ha descartad casi por completo, prácticamente, comprar el Logroñés.
Sí que acapararon la atención dos de los asistentes. Si se hiciera caso a los rumores, se trataría de dos representantes legales de Prime Emirates, que ayer volvieron a tener un nuevo contacto con el Logroñés.
Primero, la Seguridad Social dio la opción a aquellos que quisiera pujar. Después de cinco minutos de cortesía. Nadie. Después, pasó a las propuestas en sobre cerrado. Tampoco. Como ocurrió hace dos meses. El Club Deportivo Logroñés es de Juan Hortelano. Al menos de momento. Eso sí, sobre él sigue apoyándose una deuda que supera ampliamente el millón de euros, aunque el valor de los bienes embargados se quedase en 998.857 euros (495.342 acciones)
La Seguridad Social debe decidir en un futuro próximo qué hace con esta sociedad anónima deportiva. Le queda la posibilidad de abrir un proceso de adjudicación directa, otra especia de subasta pública, pero con unas condiciones económicas bien diferentes a las que han regido en esta dos primeras intentonas. Al Logroñés le resta comenzar a pensar en su futuro con mayor urgencia. El inicio de la pretemporada, por la lógica de fechas, está cada vez más cercano. Juan Hortelano tenía esperanzas de comenzar mañana. Se retrasa el inicio.