LOGROÑO
«La llamada Casa del Guarda, a la entrada del Seminario, es anterior al propio Seminario», relata Abad León en un artículo publicado en este periódico. «Preexistía como casa de campo que el obispo don Fidel García adquirió juntamente con la finca adyacente». Según la documentación que aporta se trataba de una casa rústica, de adobe. «Bajo la dirección del arquitecto Bastida, el contratista Macazaga la revistió de piedra y la adornó en consonancia con las propias obras del Seminario.
Allí se estableció el propio Macazaga con su esposa doña Natividad Nobales y familia. En dicha casa les nació su hija, Julia, el 16 de junio de 1928, difunta en la actualidad», añade Abad, quien desmiente que, como alguna fuente había citado, el edificio que ahora se sitúa en el centro de la polémica se debiera al arquitecto logroñés Agapito del Valle. «Posteriormente», agrega, «en 1930 vivió en esta casa Juan Azcona León, hortelano de las fincas del Seminario, que el obispo trajo de Calahorra. Azcona murió pronto pero en la casa continuó viviendo su viuda, Paula, con sus hijos Jesús, Luis (que fue religioso en América) y Aniceto. «Juan Azcona también tenía un hermano sacerdote, don Luis, ordenado en 1888, buen organista», prosigue Abad León, quien también tiene documentado que en años posteriores vivieron en dicha casa otros empleados del Seminario, «como Luciano Morales y Rafael Caballero Agredeño», de modo que en el inmueble fueron naciendo numerosos hijos de las distintas familias que vivían en la casa.
Abad cita en su favor el testimonio de ciertos testigos «quienes me aseguran que la casa en su original es de adobe». Según sus informantes, «limpiando la fachada de piedra debe aparecer la obra rústica de adobe». Deduce de estas fuentes Abad León que la casa «es de principios del siglo XX». «Se pueden seguir rastreando más datos, para lo cual sigo a entera disposición de los interesados», concluía el artículo que publicó a finales del año pasado, cuando se divulgaron los planes del Ayuntamiento para construir un pasaje bajo la casa. El equipo de Gobierno pensaba en posibles usos dotacionales (bien para el vecindario o para la Universidad de La Rioja) como destino futuro de la Casa del Guarda.











