REGIÓN

«Aunque el Gobierno lo niegue, la crisis existe y va a ser más larga y profunda de lo previsto», advirtió Llamazares al tiempo que criticó el «giro político hacia la derecha» operado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero tras las últimas elecciones. Un viraje que, a su juicio, está revirtiendo en una pérdida de derechos por parte de los trabajadores y las rentas más bajas.
Partiendo de la «irresponsabilidad» del Ejecutivo por negar la actual situación, el coordinador general censuró que no se estén adoptando medidas para proteger a los sectores más desfavorecidas y que se «desperdicie» la oportunidad de reactivar la economía al congelar el gasto público. «Lo que hay que hacer es impulsar un cambio en el modelo de desarrollo -dijo Llamazares- para lamentar que por parte del PSOE todo se quede en una «política de gestos».
Gestos de «descamisados» como el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, «que ha apoyado la reaccionaria Directiva de Retorno», y del titular de Industria, Miguel Sebastián, «que con la subida de la tarifa eléctrica ha expropiado a las clases medias».
«Autismo» del PSOE
El líder del IU dudó de que el próximo congreso del PSOE sirva para que el partido de Zapatero reoriente sus posiciones. «Si no reconoce la crisis, si sigue como hasta ahora, corre el peligro de caer en el autismo», afirmó.
Llamazares augura que la cita «consagrará el giro político hacia del centro derecha» de los socialistas. «Bajar los impuestos cuando a quien más se favorece es a los ricos no es de izquierdas; congelar el gasto público no es de izquierdas; querer privatizar compañías como Renfe o AENA no es de izquierdas», remató Llamazares para subrayar el valor de IU como alternativa real.





















