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RSS | ed. impresa | Regístrate | 8 septiembre 2008

Sociedad

03.07.08 -

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El Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Materno-Infantil La Fe de Valencia intervino el pasado mes de noviembre a una paciente recién nacida que presentaba un caso extremo de tumor no maligno. Concretamente se trataba de un teratoma sacrocoxígeo quístico de grandes dimensiones -cerca de un1,4 kilos-, que suponía prácticamente la mitad del peso de la pequeña paciente. Se trata del tercer tumor más grande del mundo de estas características que se extirpa, de acuerdo con la literatura científica, según informó ayer la Generalitat Valenciana en un comunicado.

La operación tuvo lugar en noviembre de 2007 y se practicó en el noveno día de vida del bebé, cuando pesaba 2.700 gramos, de los que cerca de 1.400 gramos correspondían al tumor extirpado. El cirujano pediátrico responsable de la intervención en el Hospital La Fe, Carlos Gutiérrez, asegura que a pesar de las grandes dimensiones del tumor, «la extirpación se pudo realizar completa y la evolución de la paciente es excelente».

La pequeña recibió el alta hospitalaria a las tres semanas de la operación y el seguimiento, según fuentes de la Generalitat Valenciana, demuestra que no ha habido síntomas posteriores. «Actualmente su evolución es muy buena, no presenta ninguna secuela y el resultado estético y funcional ha sido satisfactorio», según Carlos Gutiérrez.

Diagnóstico rápido

El diagnóstico médico de este teratoma sacrocoxígeo quístico se realizó en la semana 20 de gestación a partir de una ecografía, en la que se podía observar que las asas intestinales, la vejiga, el útero y uno de los ovarios habían sido desplazados fuera de la pelvis del feto por el tumor, que después aumentaría mucho de tamaño en los días previos a la intervención hasta alcanzar los 1,400 kilos de peso.

Tras la intervención se pudo constatar que se trata de un tumor germinal derivado de las tres líneas de endodermo, mesodermo y ectodermo, potencialmente degenerativo, cuyo tratamiento quirúrgico puede plantear en ocasiones dificultades técnicas por su gran tamaño. Sin embargo, la vía de abordaje adoptada, similar a la utilizada en las malformaciones ano-rectales, permitió una eliminación completa y una reconstrucción reparadora satisfactoria. Esta operación fue presentada la semana pasada en el Congreso de Cirugía Pediátrica celebrado en Zaragoza, ya que el gran tamaño del teratoma extirpado hace que sea un caso excepcional.
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