
«El tema es preocupante», asegura la Defensora del Profesorado, Noelia Zorzano. A su juicio la situación viene provocada por la «progresiva desautorización de la figura del profesor» y por un «cambio en la sociedad» relacionado con incorporación masiva de la mujer al mercado laboral que provoca que «los padres no tengan tiempo para estar con sus hijos ni para ponerles y hacerles cumplir normas». Los niños «no ven modelos de comportamiento y de conducta en su casa». «La escuela está asumiendo el rol de la familia y eso no puede ser. La escuela está para enseñar; no para educar en los aspectos más básicos de comportamiento».
«El mayor problema de los profesores es la indisciplina generalizada en las clases», señala Zorzano. A veces esta indisciplina -explica- se torna en agresión física por parte de los alumnos de mayor edad.
En el caso de los profesores de niños pequeños la amenaza proviene del comportamiento de los padres de los alumnos. «A veces les intentan agredir porque no están de acuerdo con decisiones que toman los profesores, como castigar a un niño sin recreo o sin ir a una excursión».





