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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 30 julio 2014

Sociedad

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Pólipos en el colon
La mayoría son benignos, pero con el tiempo algunos pólipos pueden convertirse en cancerosos
10.06.08 -

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Pólipos en el colon
La colonoscopia es la prueba más importante para el diagnóstico de las enfermedades del colon. / J. R.
Si a usted o a alguien de su familia le han descubierto algún pólipo le interesará leer esta información. Pólipo es un bulto que crece dentro del intestino, una excrecencia que se proyecta hacia la luz intestinal como si fuera una verruga. El lugar del tubo digestivo donde con mayor frecuencia se desarrollan es en el intestino grueso o colon.

La mayoría de los pólipos son benignos, lo que significa que no son cáncer, pero con el tiempo algunos pólipos pueden convertirse en cancerosos. Y obviamente este poder de degeneración es lo que confiere importancia a los pólipos. La mayoría de los cánceres de colon se originan sobre pólipos, aunque sólo el 5% de los pólipos (tipo adenomatosos) se transforman en cáncer. Un pólipo tarda unos 2-3 años en hacerse mayor de un centímetro y unos 8 años en hacerse un cáncer invasivo.

¿SON FRECUENTES?

A partir de los 50 años la cuarta parte de las personas los tienen. Su tamaño varía desde los más pequeños, de 2-3 milímetro,s a los grandes pólipos de 6 centímetros, si bien el 80% de ellos no sobrepasa 1 centímetro. Es frecuente que haya más de un pólipo en el colon.

La mayoría de los pólipos no causan síntomas, en alguna ocasión cuando son grandes se pueden ulcerar y originan presencia de sangre en heces, o bien anemia por pérdida de sangre no visible pero suficiente para que las pérdidas continuadas originen la anemia.

Se detectan al efectuar una colonoscopia, prueba que describimos brevemente.

La colonoscopia es la prueba más importante para el diagnóstico de las enfermedades del colon, y en ocasiones para su tratamiento. Se pasa un tubo largo, flexible e iluminado por el ano y se avanza para explorar todo el colon y parte del intestino delgado que se une al colon (ileon terminal). La exploración se va visualizando en un monitor de televisión, a la vista de las imágenes el médico valora si hay anomalías (úlceras, pólipos, masas, divertículos, etc.), y si éstas necesitan biopsia, es decir, tomar unas muestras diminutas con unas pinzas para proceder al examen microscópico. Este examen lo realizará posteriormente un especialista en anatomía patológica, a través del microscopio.

Antes de llevar a cabo esta exploración el paciente ha de realizar una limpieza del colon mediante las indicaciones que se le aconsejen. Es una exploración muy completa y rentable pero molesta y que pudiera ser dolorosa, por lo que se practica mediante sedación consciente, que consiste en la administración por la vena de un sedante-relajante y de un analgésico con la finalidad de hacer la prueba más confortable.

Por ello se lleva a cabo en un medio hospitalario, aunque el paciente no necesita hospitalización, sino que podrá salir del hospital a la media hora de finalizado el procedimiento, si bien durante unas 3 horas no podrá conducir ni realizar actividades de riesgo. Pasado este tiempo la recuperación es completa.

Cuando en la colonoscopia se ven pólipos se estudia su tamaño y otras características para evaluar si es posible su extirpación mediante la polipectomía, o bien si su tamaño es grande o su situación hace difícil técnicamente la polipectomía, se tomarán sólo unas muestras para biopsias y posteriormente el pólipo se eliminará mediante una operación quirúrgica, resecando el segmento de intestino que alberga el pólipo.

En la mayoría de los casos, el pólipo se puede retirar en el acto de la colonoscopia, y se llama polipectomía. El pólipo se engancha con un lazo que corta por medio de un bisturí eléctrico. El corte permite además coagular el sitio de corte para evitar un sangrado posterior. Después se recupera el pólipo para su estudio por parte del anatomopatólogo. Estudio que nos describe las características (hiperplásicos, adenomas) y según las cuales estimaremos su evolución posterior y nos dictara la conducta a seguir. Los de tipo hiperplásico no suelen generar problemas, pero como a su visión no se puede saber el tipo es necesario quitarlos para su estudio. En general, una vez que el colon se ha limpiado de pólipos (a veces se necesitan dos colonoscopias) la revisión se aconsejará a los 2-4 años

Con el transcurso de los años, un pequeño porcentaje de pólipos tipo adenomas progresan a lesiones cancerosas, por eso es un hecho seguro que la extirpación de los pólipos en la colonoscopia reduce el riesgo de cáncer de colon, dado que elimina los pólipos antes de que crezcan y degeneran en cáncer.

LA PREVENCIÓN

Desconocemos la causa por la que se forman los pólipos aunque sí se sabe que hay factores que ayudan a su desarrollo, como son: la edad, la herencia, la dieta rica en grasa y pobre en calcio, la obesidad, la falta de ejercicio, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol. También están predispuestas las personas que padecen otras enfermedades del intestino como son la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

Para reducir el riesgo de desarrollar pólipos se recomienda: consumir una dieta baja en grasa y carne roja y rica en frutas, verduras, legumbres y cereales de grano entero y alimentos ricos en calcio. Evitar el consumo de cigarrillos. Evitar consumo excesivo de alcohol. Mantener un peso corporal normal.
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