Los temporeros, originarios de Rumanía, Bulgaria, Mali, Liberia, Senegal y Guinea, cobraban 36 euros por cada 20 cajas que llenaban de ajos, si bien el arrendatario se quedaba con 6 euros más otros 30 céntimos por cada caja en concepto de comisión. De los 26 detenidos, 16 lo han sido por estancia irregular en España y usurpación de estado civil y los otros 10 por estancia irregular. En otra operación, se arrestó a cinco personas como presuntas integrantes de una red dedicada a estafar a inmigrantes a los que vendían contratos de trabajo falsos. Los detenidos han defraudado a la Seguridad Social cerca de un millón de euros.















