
El también arzobispo primado de España afirmó en su homilía con motivo de la festividad del Corpus Christi que los católicos «queremos a nuestra sociedad y queremos a España» y, por esta razón, lamentó el último ataque recibido. Se refería la 'cabalgata medieval' que tuvo lugar en Toledo en la tarde del sábado, organizada por el Ayuntamiento de Toledo -gobernado por PSOE e IU-, y que, a su juicio, estuvo llena de sarcasmos y blasfemias hacia la fe cristiana. «Estaban insultando e intentando agredir el Cuerpo de Cristo y la fiesta del Corpus», denunció.
Cañizares señaló indignado que la comunidad católica, «unidos a Cristo, pedimos la misericordia de Dios para con ellos y decimos perdónales porque no saben lo que hacen, no saben que es Cristo mismo quien da su vida por ellos y no saben que Cristo los quiere».
Pero no sólo la Iglesia y los católicos son víctimas de escarnios, en opinión de Cañizares . También la institución familiar está pasando por «tiempos muy recios y nada fáciles» porque el Estado trata de arrebatarle «su derecho y deber» de ejercer la educación moral de los hijos. «Pedimos que este derecho no tenga ninguna cortapisa, que no se les imponga ninguna formación moral que ellos nunca han elegido y que nunca se aprueben legislaciones contrarias a esta misión sino que se propicien leyes que la promuevan y faciliten», subrayó monseñor en alusión a la asignatura de Ecuación para la Ciudadanía.
El cardenal comentó que «educando a los hijos en virtudes, el hombre y la mujer como esposos y padres, cooperan a la obra de Dios y garantizan el futuro de la humanidad y de nuestra sociedad para que no sufra el invierno demográfico». El arzobispo de Toledo pidió a Dios que conceda «luz, sabiduría, prudencia y decisión al Estado, a la sociedad, a las autoridades civiles y a los poderes legislativo, ejecutivo y judicial para defender y promover el matrimonio y la familia».





