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RSS | ed. impresa | Regístrate | 8 septiembre 2008

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Israel y Siria inician negociaciones de paz bajo los auspicios de Turquía
El primer ministro israelí advierte de que las conversaciones «no serán fáciles, es posible que duren mucho tiempo y puede que conlleven concesiones dolorosas»

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Israel y Siria inician negociaciones de paz bajo los auspicios de Turquía
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, asiste a una sesión del Parlamento con veteranos de la Segunda Guerra Mundial. / 0. FITOUSSI-EFE
Ya es oficial: Israel y Siria han abierto negociaciones de paz, las primeras desde que en el año 2000 la falta de acuerdo sobre la devolución de los Altos del Golán, ocupados por Israel en la guerra de 1967, hiciera fracasar la última intentona.

Tras meses de filtraciones y secretismos sobre la labor de mediación desarrollada por el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, para buscar un acercamiento, -«lo único que puedo decir es que está involucrado en esto por mí, y que espero que el proceso llegue a ser una realidad y un éxito», decía la pasada semana a este periódico Ehud Olmert, jefe del Gobierno de Israel- la confirmación llegaba ayer.

Lo hacía a través de dos escuetos comunicados, emitidos casi simultáneamente por la oficina de Olmert y por Damasco, que anunciaban por separado el inicio de estas «negociaciones de paz indirectas bajo los auspicios de Turquía» y según los parámetros de la Conferencia de Madrid de 1991, que consagró el principio de 'paz por territorios'.

«Las partes han declarado su intención de llevar a cabo las conversaciones sin prejuicios, de un modo serio y continuado para lograr una paz amplia», predicaba el escrito de Israel, al tiempo que el texto sirio declaraba su propósito de alcanzar una paz global.

El jefe del Gobierno israelí dijo que no se hacía «ilusiones. «Las negociaciones no serán fáciles o simples. Es posible que duren mucho tiempo y conlleven concesiones dolorosas», agregó Olmert.

Aunque no consta que se hayan visto cara a cara, dos ayudantes del primer ministro judío, Yoram Turbovitz y Shalom Turjeman, se encuentran desde el lunes en Ankara, y también el asesor jurídico del Ejecutivo sirio, Riad Daoudi. En cuanto a las posiciones y ofertas que llevan en la cartera como representantes de dos países enemigos, enfrentados en guerras en 1948, 1967 y 1973, son muy pocas las claves: Olmert dio a Siria una «fórmula» sobre los Altos del Golán «que (el presidente Bashar) Al Assad quería», indicó ayer, sin más detalle, una fuente oficial israelí desde el anonimato.

No obstante, el reconocimiento público de este paso adelante precisamente dos fechas antes de que, mañana viernes, Ehud Olmert sea interrogado por segunda vez en relación a un oscuro caso de sobornos multimillonarios, levantaba ayer las primeras suspicacias en Israel. «Olmert está intentando cínicamente hacerse el decente, el defensor de la paz, para desviar la atención de los sobres de dinero», reprochaba ayer el diputado laborista Shelley Yachimovich, dando voz a quienes piensan que la aventura con Siria tendría mucho que ver con los problemas internos del primer ministro. Y con su sangrante impopularidad.

Oposición ultraortodoxa

Más allá, el vice primer ministro, Eli Yishai, se preguntaba «qué ha cambiado» en Damasco para abrir ahora este proceso. «Siria es todavía una base del eje del mal, no veo lugar para negociar ni para poner nuestra seguridad en manos de Hezbolá. Asumo que hablamos de conversaciones inútiles», añadía el jefe del ultraortodoxo partido Shas, referente natural de los más de 18.000 colonos judíos que ocupan el Golán y que ya ayer manifestaron su indignación ante la «irresponsabilidad» de que el Golán pueda ser transferida «al eje del mal árabe».

El rechazo de los pobladores de los asentamientos y sus políticos será un grave obstáculo para el proceso, pero no mayor que la barrera que supondrá la abierta hostilidad estadounidense hacia Siria y sus aliados, que podría bloquear cualquier acuerdo final, al menos mientras George Bush siga siendo presidente. Olmert habló ayer, para defender que negociar es «un deber nacional», como ya ha dado a entender para mantener la credibilidad sobre el proceso que conduce para la paz con los palestinos.
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