- En el aspecto personal, un año para olvidar...
- Está claro. Ha sido el año que menos he jugado a lo largo de toda mi carrera. A principio de temporada tuve la opción de irme al Zaragoza, pero, aun sabiendas de que iba a ser un año complicado, preferí quedarme en Bilbao e intentar hacerlo lo mejor posible.
- ¿Se arrepiente de no haberse ido a tierras aragonesas?
- Para nada. No me arrepiento, sobre todo, después de ver la temporada que ha hecho el Zaragoza. La pena es que en Bilbao no haya tenido este año la oportunidad de disfrutar con el fútbol, pero eso no hace que me olvide de los años anteriores que he vivido aquí.
Desde los catorce
- ¿Se ha sentido bien tratado por los dirigentes bilbaínos?
- Sí, no tengo demasiadas quejas. Aunque esta temporada mi situación no ha sido todo lo buena que me hubiese gustado, no puedo decir nada malo del Athletic, ya que a este club le debo la oportunidad de haber debutado en Primera División y de haberme formado como futbolista. Llevo aquí desde los catorce años, ahora ya tengo 28, y la mayoría de las cosas que he vivido aquí han sido bastante positivas.
- Pero la llegada de Armando, supongo que no le haría demasiada gracia...
- Debo reconocer que la llegada de Armando fue un auténtico palo para mí. Pero somos jugadores de fútbol y sabemos que estas cosas pueden pasar y hay que intentar luchar con nuestro compañero de equipo para intentar ganarnos un puesto de titular. A él le han dado bastante más confianza que a mí y no se puede hacer nada contra eso. Además, ha realizado una temporada fantástica y no se le puede reprochar nada.
- ¿Qué le deparará el futuro?
- Hemos decidido no renovar el contrato con el Athletic y creo que ha llegado el momento de cambiar un poco de aires para buscar nuevos retos en otro lugar la próxima temporada.
- ¿Tiene alguna oferta encima de la mesa ya?
- Bueno, algo hay, pero ahora hay que esperar para ver cómo se van elaborando las plantillas y después decidir cuál es la mejor opción. Todavía no tengo nada firmado con nadie y habrá que esperar un poco para decidir que rumbo tomo.
- ¿Tiene alguna preferencia?
- No tengo demasiadas. Preferiría quedarme en España, pero tampoco descarto irme fuera, si llega alguna oferta atractiva. Ya veremos lo que ocurre en un futuro.





