«Las grandes ofertas mandan y si le dijésemos al cliente que la mejor es viajar a Peñíscola, éste cambiaría de idea al segundo», precisa la empleada de una de las oficinas con que cuenta Marsans en Logroño capital.
La crisis parece ir por barrios y prueba de ello son los argumentos esgrimidos desde la oficina de Halcón Viajes en el centro comercial Parque Rioja. «Crisis, ¿qué crisis?», se pregunta Elena Varela. «La gente sigue viajando tanto, que te llegas a cuestionar la situación», asegura la empleada, si bien aclara que se demandan estancias más cortas a destinos más baratos. «Menos días y por menos dinero, de acuerdo, pero en la medida de sus posibilidades nadie quiere quedarse en casa», sentencia.
Salir fuera gastando poco
«La gran mayoría se las apaña para salir fuera y gastar lo mínimo; y ello se consigue tirando mucho de oferta», explica Amaya Escalado, de Viajes Eroski, quien añade a este primer mandamiento el recurso de la 'venta anticipada'. «Los descuentos son a tener en cuenta y máxime en los tiempos que corren», precisa.
Pese a ello, Escalado sostiene que los riojanos, al igual que el resto de españoles, son «muy dados a dejarlo todo para última hora», lo que ocasiona mayor gasto para el cliente y mayores márgenes de beneficio para la agencia. «Quizá llegada la hora de contratar las vacaciones familiares, el público en general opte por los paquetes más baratos, reduciendo la categoría del hotel pero, eso sí, contratando casi siempre la pensión completa». La razón, a fuerza de probar regímenes y fórmulas, se antoja sencilla: «La pensión completa en destinos de costa sale al final de la semana más rentable que la media pensión».
Visión más negativa es la que aporta Ignacio Tricio, de Barceló Viajes. En su opinión, la crisis o desaceleración -«se le llame como se le llame»- se nota «y mucho», pese a dejar claro que la oferta y la venta anticipada funcionan «bastante bien». Pocos son los que, a su juicio, hacen la maleta sin consultar la cuenta corriente. «Los que antes se iban 15 días ahora se van una semana», dice. Incluso hay quien decide entre viajar escalonadamente a lo largo del año -durante puentes o fines de semana- o hacerlo una sola vez en las vacaciones estivales.
Viajes de novios
Otra cosa son, por ejemplo, los viajes de novios. Conchi Poyo, de Estysol, agencia de Calahorra, asegura que en lo que a 'lunas de miel' se refiere «nada se ha notado». Pese a que «cada uno cuenta como le va», lo cierto es que mayoristas de peso que otros años han fletado vuelos exclusivos para sus destinos, «este año reducen su número y comparten aviones para contener gastos y ajustarse a la demanda real», desvelan otras fuentes del sector.











