EFECTOS
Las ayudas se pusieron en marcha en el antiguo marco de la OCM vitivinícola. Ahora, con la nueva normativa, Fonseca reclamó al Gobierno central que concrete «cuanto antes» la asignación de fondos que destinará a esta medida dentro del programa nacional, así como los criterios de reparto.
Hasta ahora, dichas ayudas eran concedidas por la Comisión Europea, una vez conocidas las solicitudes de los diferentes estados miembros que, posteriormente, procedían a su reparto entre las comunidades autónomas. La articulación de las medidas dejaba un interesante margen de mejora en la financiación a aquellas regiones que demostraban más eficacia a la hora de gestionar estas ayudas. La Rioja es ejemplo en este sentido. A lo largo de ocho campañas se ha beneficiado en cinco ocasiones de la reasignación de fondos no ejecutados por otras comunidades autónomas y en siete campañas de la reasignación de fondos no ejecutados por otros estados miembros. En conjunto, desde el 2000, La Rioja se ha beneficiado del 18 por ciento más de las ayudas de lo que correspondía según el reparto inicial, aunque con la nueva OCM ya no habrá posibilidades de aprovechar los fondos sobrantes.
La última asignación FEAGA a La Rioja correspondiente a 2007-2008 ha sido de 4,2 millones de euros, la más alta de las ocho campañas. Desde el año 2000, la superficie de viñedo de variedades blancas ha pasado de ser 5.353 hectáreas en el 2001 a 2.995 hectáreas en 2007-2008; un 44% menos y cerca del 80% de sustituciones se ha hecho con ayudas. En tintas, la superficie ha pasado de ser de 34.393 hectáreas en el 2001 a 40.648 en 2007-2008; el 18 por ciento más, y el 60% de este cambio se ha hecho con ayudas de reconversión. De las 5.500 hectáreas que se han beneficiado de las ayudas, 4.220 se han reestructurado (el 76%) mientras que 1.173 se han reconvertido.












