
Unos centenares de personas se animaron a participar en los actos de una jornada que pretendía ser un reclamo de dimensiones propias de las nuevas tecnologías al alcance de todos. Viento y agua obligaron a todos los miembros de la organización a trasladar varias de las actividades de El Espolón a los soportales.
La organización del evento no había previsto la climatología. Fue imposible pese a que llevaban días mirando al cielo.
El Espolón logroñés pretendía acoger una gran fiesta en la que se habían programado actividades para todos los públicos, todo ello vinculado a propuestas que pueden desarrollarse a través de la Red.
La ciberteca
La mañana contempló la inauguración de la ciberteca. Fue el único acto que pudo transcurrir con cierta normalidad en la jornada. Por la tarde, cayó una gran tromba de agua durante más de una hora y media y el fuerte viento obligó a levantar los efectivos.
Los 'grafiteros' comenzaban a hacer su tarea. Los chicos del 'hip-hop' hacían lo propio calentando motores; las carpas de otras actividades del evento estaban preparadas cuando comenzó una tormenta de agua y viento que obligó a suspender numerosas de las actividades organizadas.
El tiempo sí permitió que se repartieran 1.500 bollos. Hubo también suelta de globos con el logotipo del día y Sapo Producciones amenizó la jornada.
En una de las carpas instaladas en El Espolón, que a duras penas se mantenía con el viento, pudo celebrarse una de las catas de vino de varias bodegas riojanas, a imagen y semejanza de las que viene realizando el portal
Los invitados pudieron disfrutar de cuatro vinos. Catas virtuales que la Agencia del Conocimiento organizó con motivo de la fiesta de Internet para anunciar que su portal de vino había cambiado de diseño.
Paraguas, globos, reparto de bollos y otras actividades quedaron ayer minimizadas por la lluvia que viene siendo el pan nuestro de cada día durante todo el mes de mayo en La Rioja. El agua de mayo.













