
EN RESUMEN
La clase política ha clamado reiteradamente -no siempre con el beneplácito de otras voces- por prever de algún modo esas circunstancias y facilitar económicamente el retorno. Las Cortes Generales contemplaron y regularon la pasada legislatura, por primera vez, esta sugerencia. Así, en su resolución de julio del 2006, las Mesas del Congreso de los Diputados y del Senado aprobaron el reglamento de pensiones parlamentarias y otras prestaciones a favor de los ex parlamentarios. «La dedicación a la actividad política parlamentaria obliga en muchas ocasiones a quien forma parte de las Cámaras a dejar la que ha sido su ocupación habitual, de modo que cuando se produce el cese suele acarrear diversas dificultades», justifica la normativa en la exposición de motivos.
Entre otros beneficiarios, las Cortes apuntan a quienes hayan formado parte de ellas y tras las últimas elecciones no renueven el mandato en las mismas. La medida alcanza a los políticos que tras al menos una legislatura sus partidos no volvieron a incluir en las listas o a los que no cosecharon los votos suficientes para permanecer como parlamentarios.
La indemnización para ellos queda fijada en tantas asignaciones mensuales (3.647 euros, la parte del sueldo de los parlamentarios que tributa a Hacienda) como años hayan ocupado escaño. Los límites de cobro van desde cuatro meses -es decir, una sola legislatura- hasta 24 que percibirían los más veteranos. En total, más de un centenar de las hasta hace unos meses señorías podrían teóricamente acogerse a esta asignación por cese.
Excepcionalidades
En La Rioja, en ese marco cabrían a priori cuatro casos. Por parte del PSOE, Ángel Martínez Sanjuán, que ha dejado el Congreso tras una estancia ininterrumpida desde 1982. Por el PP, el ex diputado nacional durante una sola legislatura, Félix Vadillo, y la ex senadora y durante cuatro años diputada, Paloma Corres. Dado que la normativa también concede este derecho a los senadores designados por una Comunidad Autónoma que no hayan renovado el mandato, la medida alcanzaría asimismo a un David Isasi sustituido esta legislatura en tal condición por Carlos Cuevas.
Sin embargo, no todos recibirán las cantidades establecidas a la vista de las excepcionalidades que establece la propia norma y hacen que, por el momento, muchas situaciones estén pendientes del dictamen que marquen los servicios jurídicos.
De entrada, ni Corres ni Isasi podrán acogerse a las cantidades citadas dado que el reglamento excluye a los ex parlamentarios que continúen formando parte de un Parlamento regional (como Isasi, liberado por el PP dentro del hemiciclo riojano) y aquellos que desempeñen un cargo público de libre designación con retribución salarial (como Corres, nombrada directora general de Familia y Acción Social tras su paso por Madrid).
Nuevos trabajos
En ese estado de cosas, sólo Vadillo y Martínez Sanjuán podrían acogerse en principio al nuevo marco legal. Uno por el PP, y otro por el PSOE. Uno por el mínimo establecido al haber pasado sólo una legislatura, y otro con opción al máximo tras haber pasado más de 24 años como diputado nacional.
Las fuentes consultadas no aseguran que ambos accedan a la indemnización prevista a la vista de sus nuevas responsabilidades laborales tras dejar el escaño. El político popular, que ha regresado a su actividad como médico, ostenta ahora el puesto de coordinador de la zona de salud de Haro. El socialista Martínez Sanjuán, que tras unos meses sin desvelar cuál sería su nuevo cometido, ha sido nombrado esta misma semana presidente de una empresa estatal de construcción e infraestructuras.











