Su primer discurso fue para invitar a los grupos políticos de la isla caribeña a trabajar unidos para consolidar el progreso y la estabilidad económica y social y poder enfrentar los retos derivados de la crisis internacional por el incremento en el precio de los alimentos y los combustibles, la pobreza, la inseguridad y los problemas eléctricos.
La Junta Central Electoral certificó que, con el 91,3% de los votos escrutados, el presidente Fernández sacaba más de 12 puntos porcentuales a su rival más inmediato, Miguel Vargas, quien alcanzó 40,68% para el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y reconoció su derrota pasada la medianoche del viernes.
Ante exultantes simpatizantes, Fernández dedicó su al ex presidente Juan Bosch, fundador de Partido de Liberación Dominicana (PLD), al que pertenece.
En los últimos 47 años de la historia del país no ha sido extraño que un gobernante fuera reelegido en varias ocasiones. El récord lo alcanzó Joaquín Balaguer (1966-1978 y 1986-1996) al llegar seis veces a la presidencia por no hablar de su jefe y antecesor, el dictador Rafael Leonidas Trujillo, que ejerció largos mandatos.
Fernández, de 53 años, casado en segundas nupcias y con tres hijos, representa el éxito del sueño americano. Progresista en lo político y liberal en lo económico, se le considera artífice del incipiente despegue económico de la nación caribeña.











