
Pero esa relajación no significa que los chicos de Agustín Abadía vayan a salir al campo sin la intensidad necesaria para conseguir la victoria, porque, según dice el técnico blanquirrojo, la mejor manera de disfrutar y de dar una alegría a la afición es ganando.
Para la cita, Abadía recupera a dos hombres que se han recuperado de sendas lesiones que les han tenido apartados del fútbol durante varios meses. Tanto Cyril como Santamaría han entrado en la convocatoria, en sustitución del sancionado Candelas y del lesionado Jorge Campos. El interior malagueño se encuentra «con muchas ganas» de volver a jugar delante de los aficionados blanquirrojos. «Sin ellos, no hubiéramos conseguido mantenernos», dice Santamaría.
El Zamora, por su parte, viaja a Logroño con la necesidad de vencer para asegurarse una plaza en el play off de ascenso a Segunda. Acabado el partido, los riojanos tendrán que pensar en el futuro y éste pasa porque se solventen sus problemas económicos.





