
«Durante las primeras semanas ya intuíamos que podía ser complicado esclarecer el caso, pero un año sin tener ni una sola noticia del posible asesino es demasiado tiempo», explicaba una de las vecinas de la urbanización Enrique Malo, donde Antonia vivió hasta el fatídico día en que alguien decidió quitarle la vida.
Pocos vecinos recordaban ayer que dentro de unos días hará un año del suceso. Posiblemente la mente de los vecinos intenta olvidar un suceso que les cogió por sorpresa pocos días antes de celebrarse las Fiestas de la Juventud del municipio. «Sabía que tenía que ser por ahora porque fue muy cerca de las Fiestas de la Juventud, pero no recordaba la fecha exacta».
Menos preguntas
La alcaldesa de la localidad, Conchi Eguizábal, tampoco tiene nuevas noticias del suceso. «Nadie se ha puesto en contacto conmigo para contarme nada. Sé que la Guardia Civil sigue trabajando en la investigación y que se ha decretado el secreto de sumario, pero no tengo ninguna noticia nueva». Lo que hace meses eran preguntas constantes cada vez van siendo menos. «La gente prácticamente ya no me pregunta por la investigación. De vez en cuando alguien me para por la calle y me dice: '¿Conchi sabes algo?' Pero como siempre contesto que no, cada vez son menos las preguntas».
Aún así los vecinos siguen teniendo sus dudas. «Esto va a terminar siendo más complicado que la muerte de Kennedy», sentenciaba un vecino.











