
Cuando abrió la mochila, la menor descubrió ocho tabletas de una sustancia de color marrón de 100 gramos de peso cada una. La pequeña, extrañada por su hallazgo, exclamó: «¿esto no es mío!»; y luego enseñó las pastillas a su profesora. De inmediato, la maestra comunicó los hechos a la dirección del colegio, que avisó a la Policía Local de Benetússer. Un simple vistazo a los paquetes plastificados encendió todas las alarmas en el colegio. Parecían tabletas de hachís, pero no estaban seguros. Las primeras preguntas surgieron en el centro escolar y el retén de la Policía Local: ¿quién podría meter un alijo de hachís en una mochila infantil? Para resolver esta cuestión, los policías locales no contaron con la colaboración de la directora del colegio de Benetússer, que se negó a facilitar datos identificativos de la alumna.
Tras tener conocimiento del hallazgo de la droga, la Guardia Civil de Alfafar inició una investigación que culminó con la detención de los padres de la niña, Alberto F. C. y Pilar Z. T., por un delito contra la salud pública.
La madre declaró que no sabía nada del asunto. Según la mujer, la tarde anterior al hallazgo de la droga estuvo en un parque de Benetússer con sus tres hijos pequeños. Pilar Z. T. manifestó que en esa zona de recreo se trapichea con sustancias estupefacientes, por lo que alguien pudo colocar el alijo de hachís en la mochila de su hija sin que ella se diera cuenta.
Esta versión de los hechos no convenció a los investigadores de la Guardia Civil, que arrestaron a la mujer. Su marido fue detenido poco después cuando acudió al colegio para interesarse por el grave incidente. Alberto F. C. también negó cualquier relación con la droga, aunque se acogió a su derecho de no declarar ante la Guardia Civil. Tras pasar una noche en un calabozo, fue puesto ayer al mediodía a disposición del juzgado de instrucción número uno de Catarroja. El acusado reconoció que consumía hachís, pero afirmó que nunca metería droga en la mochila de la niña. El juez decretó su libertad con cargos tras imputarle un delito contra la salud pública. El hombre tiene numerosos antecedentes policiales.





