ÚLTIMAS VÍCTIMAS MORTALES
Pérez Rubalcaba, destacó que los terroristas que actuaron ayer utilizaron una forma de operar semejante a la del atentado contra la casa-cuartel de Durango, perpetrado el pasado 25 de agosto y con el que Martitegi y Goikoetxea inauguraron su imparable carrera criminal. Tal y como hicieron entonces, no hubo aviso previo, y ayer no cometieron errores en la temporización del artefacto, por lo que no dieron tiempo a los guardias civiles a guarecerse. La técnica usada es idéntica a la de agosto: el vehículo bomba y otro coche para la huida se acercan a toda velocidad al objetivo, ya con el artefacto listo para estallar. Se abandona la furgoneta a la carrera y se emprende la huida con un coche que luego se cambia por un tercero con el que los terroristas acceden a su escondite en Vizcaya.
En este caso, el Peugeot 306 usado para la primera parte de la huida fue encontrado en el Puerto de Urkiola, la ruta más corta hacia Vizcaya. Además, el vehículo, matrícula BI-2122-BY había sido robado el pasado 14 de abril en Berango, una de las zonas de actuación preferente de Martitegi y Goikoetxea.
Sin embargo, igual que les ocurriera con el coche usado para la huida en Durango y que abandonaron en Amorebieta (siempre camino de vuelta a Vizcaya) los terroristas no lograron calcinarlo para borrar huellas. Un fallo en el mecanismo de iniciación del artefacto incendiario ha permitido que la Guardia Civil tenga a su disposición el vehículo intacto, en el que espera recopilar ADN y huellas dactilares que confirmen la autoría del 'comando Vizcaya'.
Colaboradores
En ese coche, explicaron responsables de los servicios de Información de la Guardia Civil, también puede estar la clave para conocer quiénes están apoyando a los dos terroristas más buscados. Las fuerzas de Seguridad dan por seguro que Martitegi y Goikoetxea cuentan con informadores en Vizcaya y en las zonas limítrofes de Guipúzcoa y Álava y que, al menos desde el atentado que cometieron el pasado 21 de marzo contra el cuartel de la Calahorra, tienen colaboración activa de dos o más etarras 'legales', desconocidos para la Policía.
Los responsables de la lucha contra ETA están preocupados por la posibilidad de que estos dos activistas tengan a su disposición más de un grupo de apoyo y porque ya han demostrado tener infraestructura suficiente para esconder durante semanas sus coches robados. El consejero vasco de Interior, Javier Balza, apuntó que «más que hablar de un comando numeroso», cabe pensar que ETA cuenta con «una infraestructura potente de 'legales'» que es la que ha facilitado los últimos atentados.
Los investigadores no descartan que los vehículos bomba, aunque sustraídos en España, sean preparados en Francia por el equipo del que parece ser nuevo hombre fuerte de ETA, Aitzol Iriondo, lugarteniente del jefe militar Garikoitz Aspiazu 'Txeroki'. Los organigramas del Ministerio del Interior le sitúan como responsable del 'comando Vizcaya'. Sus huellas aparecieron en el coche bomba que Martitegi y Goikoetxea colocaron contra la delegación de Defensa de Logroño el pasado 10 de septiembre. Mucho menos útil que el Peugeot recuperado serán los restos de la furgoneta Citroën Berlingo, que quedó prácticamente desintegrada. Al cierre de esta crónica, los agentes aún no habían podido determinar el número de bastidor para saber dónde y cuándo fue robada.
Carrera meteórica
Con el atentado de ayer, el primero mortal que se les imputa, la carrera criminal de los pistoleros del 'comando Vizcaya' crece a 14 atentados de gran envergadura en apenas diez meses. Una trayectoria casi sin parangón en la historia reciente de la banda. Las dos únicas acciones terroristas tras la ruptura de la tregua que no se le atribuyen son el asesinato, el pasado 1 de diciembre en Capbreton (Francia), de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno, y el del ex concejal socialista de Mondragón (Guipúzcoa) Isaías Carrasco, perpetrado el pasado 7 de marzo. En este último caso, no obstante, «todas las hipótesis están abiertas», según mandos de la lucha antiterrorista.
Las pruebas indican que Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea sí serían los responsables del coche bomba con el que ETA retornó a los atentados y voló el 25 de agosto del 2007 el cuartel de Durango (Vizcaya). Luego vino el coche bomba contra la Delegación del Ministerio de Defensa en Logroño el 10 de septiembre, que habría sido preparado en Francia por Aitzol Iriondo.
El 25 de septiembre atentaron con un artefacto contra la comisaría de Zarautz. Después intentaron asesinar al escolta Gabriel Ginés el 9 de octubre y pusieron las bombas contra los juzgados de Getxo el 11 de noviembre. Tras un periodo de inactividad, perpetraron el atentado contra la sede judicial de Sestao el 16 de diciembre y atentaron contra la sede del PSE en Balmaseda el 24 de diciembre.
Ya en el 2008, intentaron si éxito recoger un barril de cerveza cargado con 30 kilos de explosivos localizado el 1 de febrero en Getxo. El 8 de ese estalló una bomba con 15 kilos de amonitol en los juzgados de Vergara. El 23 de febrero atacaron un repetidor en las inmediaciones de Bilbao con una bomba-trampa. Seis días después destrozaron con una bomba la sede del PSE de Derio. Y el 21 de marzo, el coche-bomba contra la casa cuartel de Calahorra.





