De los 13 cachorros de El Acebuche, siete crecen con sus madres y los seis restantes (abandonados o descuidados por sus madres primerizas) son criados a biberón por técnicos del programa de reproducción del lince ibérico en cautividad, según ha informado hoy la Consejería andaluza de Medio Ambiente. Uno de los hechos más relevantes de la temporada ya finalizada ha sido el nacimiento de Elfo, el primer ejemplar parido por una lince nacida en cautividad en El Acebuche, en este caso Brisa.





