
No obstante, el desdoblamiento de la carretera N-232 en Navarra, en el que el Ejecutivo foral ha invertido un total de 70 millones de euros, mejorará la conexión de nuestra región con la capital aragonesa. Especialmente beneficiada se verá la Rioja Baja, en concreto Alfaro, ya que los vehículos que hasta ahora recorren la carretera N-232 tomarán la nueva A-68 en Castejón (la distancia que separa esta localidad de la ciudad riojabajeña apenas supera los ocho kilómetros) y circularán por autovía durante 32,5 kilómetros.
La A-68 terminará en la localidad navarra de Cortes y desembocará de nuevo en la actual N-232 en Mallén, donde empieza el tramo aragonés de la nacional (un total de 31 kilómetros), cuyo proyecto de construcción se licitará este año, según lo comprometido por el Ministerio de Fomento. En cualquier caso, y aun apurándose mucho los plazos de los trabajos, las obras en Aragón no finalizarán antes del 2012.
Si la opción es utilizar la autopista para completar el viaje hasta Zaragoza, los conductores deberán tomar el peaje de Gallur-Borja (3,85 euros). En el caso de que el viaje se realice desde Logroño (el coste actual del trayecto por autopista hasta la capital aragonesa asciende a 13,05 euros), los vehículos abandonarán la AP-68 en Alfaro (5,50 euros) y realizarán a continuación el recorrido anteriormente descrito, lo que supone una rebaja económica de 3,70 euros (en términos relativos, el 27,4%).
Pero, si además, el viaje de regreso tiene lugar con VIA-T y en un plazo de 24 horas, los automovilistas se ahorrarán el pago del recorrido de ida y vuelta entre Logroño y Alfaro, dado que el pasado 1 de febrero entró en vigor el convenio entre el Gobierno riojano y la concesionaria Avasa para hacer gratuitos todos los desplazamientos internos en La Rioja con esas condiciones.












