
En total, el Gobierno foral ha invertido 70 millones de euros en el trazado completo. Y es que con anterioridad a los últimos tramos que se abrirán a mediados del próximo mes, el Ejecutivo navarro ya había desdoblado el corredor entre Fontellas y Buñuel (9,4 kilómetros), que entró en servicio en el 2006, y la variante de Tudela (10 kilómetros), que se abrió al tráfico en el 2002.
En cuanto al desdoblamiento de la carretera N-232 en La Rioja (el tramo más largo con 125 kilómetros), el Ministerio de Fomento envió el pasado mes de diciembre a Medio Ambiente el estudio informativo de la obra, en el que por primera vez se consideraba el corredor de la autopista como la «mejor alternativa» para duplicar la carretera en Logroño. Calculando toda la tramitación administrativa pendiente, y en el mejor de los casos, la A-68 no estaría terminada en La Rioja hasta el 2015.
Tres variantes
Al margen del desdoblamiento completo, el Ministerio continúa con los proyectos de tres variantes de la N-232 que van más adelantadas: la de Fuenmayor (en fase de redacción del proyecto de construcción), la de Briones (el Ministerio sometió en febrero el estudio informativo a exposición pública) y la de El Villar de Arnedo (también en exposición pública el estudio informativo y el de impacto medioambiental).











