SANTO DOMINGO DE LA CALZADA I
Transición en la tradición
Gonzalo y Ana Belén Villalta, nuevos priores de la Cofradía del Santo

Traslado del cuadro al domicilio de los nuevos priores. Arriba, asistentes al espectáculo de 'Gorgorito' y, sobre estas líneas, una imagen del encierro vespertino. / ALBO
LOS ACTOS DE HOY
Como cada 13 de mayo, ayer fue día de renovación en la Cofradía del Santo. Gonzalo Villalta y su hija, Ana Belén Villalta, tomaron posesión como priores, relevando a José Rioja y María Magdalena Manzanares.
El ya 'prior viejo' se despidió entre símiles taurinos. «Entré en la Cofradía 'echando la pata alante' y quiero terminar 'cortándome la coleta'
como prior y entregando los trastos, la caja, a mi sucesor. Que el Santo reparta suerte», dijo.
Nada más recoger el testigo, Gonzalo Villalta anunció su deseo de que la caja que desde 1933 pasa de un prior a otro, con la meta en el 2009, «sea abierta en un lugar donde todos tengan cabida». Terminado el acto, al que asistió el consejero de Cultura, Luis Alegre, Villalta afirmó que todavía no hay fecha concreta para ello. «Lo propondré al cabildo para que sea un acto popular, en el que toda la ciudad tenga las puertas abiertas», dijo el prior de las fiestas del Noveno Centenario. «Además de un orgullo, es una gran responsabilidad, por los acontecimientos que se avecinan. Mi único temor -añadió- es no estar a la altura de las circunstancias, pero confío en que todo salga como está previsto».
Con fuertes aplausos se despidió a los cofrades que dejan la cofradía, que en este periodo 2008/09 queda como sigue: Procuradores, Miguel Ángel y Vanesa López , Raimundo Domingo Trifol y Mª Cruz Somovilla, Antonio Ceniceros y Mª Isabel Rodríguez, Félix Manuel Cámara y Pilar Peral. 'Mayordomos', Miguel Ángel Rodríguez de la Cruz y Mª Lucía de Blas, Miguel Ángel Capellán y Gloria González, Miguel Ángel Rojas y Rosalía Hurtado, Basilio Marín y María Isabel Espinosa; abad, Francisco José Suárez; andador, Carlos Valgañón, y secretario, Julián Velasco.
Tras el traslado del cuadro a los domicilios de los nuevos priores, estos obsequiaron a los vecinos con queso fresco, pan y vino.
Por la mañana, los niños disfrutaron de 'Gorgorito', y, por la tarde, aunque llovía, se decidió que el encierro de reses bravas programada se celebrase, aunque sobre un trazado más corto, habida cuenta de que el primero fue suspendido. La verbena infantil, prevista en la plaza del Santo, se trasladó al polideportivo.
El ya 'prior viejo' se despidió entre símiles taurinos. «Entré en la Cofradía 'echando la pata alante' y quiero terminar 'cortándome la coleta'
Nada más recoger el testigo, Gonzalo Villalta anunció su deseo de que la caja que desde 1933 pasa de un prior a otro, con la meta en el 2009, «sea abierta en un lugar donde todos tengan cabida». Terminado el acto, al que asistió el consejero de Cultura, Luis Alegre, Villalta afirmó que todavía no hay fecha concreta para ello. «Lo propondré al cabildo para que sea un acto popular, en el que toda la ciudad tenga las puertas abiertas», dijo el prior de las fiestas del Noveno Centenario. «Además de un orgullo, es una gran responsabilidad, por los acontecimientos que se avecinan. Mi único temor -añadió- es no estar a la altura de las circunstancias, pero confío en que todo salga como está previsto».
Con fuertes aplausos se despidió a los cofrades que dejan la cofradía, que en este periodo 2008/09 queda como sigue: Procuradores, Miguel Ángel y Vanesa López , Raimundo Domingo Trifol y Mª Cruz Somovilla, Antonio Ceniceros y Mª Isabel Rodríguez, Félix Manuel Cámara y Pilar Peral. 'Mayordomos', Miguel Ángel Rodríguez de la Cruz y Mª Lucía de Blas, Miguel Ángel Capellán y Gloria González, Miguel Ángel Rojas y Rosalía Hurtado, Basilio Marín y María Isabel Espinosa; abad, Francisco José Suárez; andador, Carlos Valgañón, y secretario, Julián Velasco.
Tras el traslado del cuadro a los domicilios de los nuevos priores, estos obsequiaron a los vecinos con queso fresco, pan y vino.
Por la mañana, los niños disfrutaron de 'Gorgorito', y, por la tarde, aunque llovía, se decidió que el encierro de reses bravas programada se celebrase, aunque sobre un trazado más corto, habida cuenta de que el primero fue suspendido. La verbena infantil, prevista en la plaza del Santo, se trasladó al polideportivo.












