Alútiz había criticado el retraso de un año en la finalización de las obras de construcción de la piscina climatizada, así como el sobrecoste que había supuesto el modificado de la obra para solucionar los problemas que fueron apareciendo durante su ejecución. También señaló su inquietud porque la empresa constructora ha entrado en un proceso concursal y no está claro si podrá hacerse cargo de posibles reparaciones en el período de garantía.
Frente a estos argumentos, Patricio Capellán dijo que si los concejales socialistas consideraban que se había hecho algo fuera de la ley, para eso están los juzgados, a los que no han acudido. El alcalde explicó que, previamente a la realización de las obras, se hicieron hasta tres estudios con otras tantas catas del terreno, sin que se apreciara ninguna anomalía. Posteriormente, durante la excavación, se dio con una veta de agua que es la que ha motivado los retrasos y el incremento del coste de la inversión, que no ha superado los umbrales de la legalidad.
Se refirió también a la situación financiera que vive la empresa constructora, que lamentó, aunque dijo que el Ayuntamiento había tenido la suerte de recepcionar la obra antes de la entrada en el proceso concursal de Urazca. Sobre el período de garantía, recordó que en los dos contratos firmados entre Ayuntamiento y empresa se habían depositado sendas fianzas de 141.671,60 euros y de 28.014,27 para responder de supuestos problemas en la instalación, por lo que, de haberlos, se pagarían con dinero procedente de las mencionadas fianzas.
Para el alcalde, lo importante es que las obras han terminado y los ciudadanos podrán usar la piscina con el comienzo del curso











